El Instituto Nacional de Música de la Dirección Nacional de Cultura (DNC), del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), convoca a la edición 2025 de los Premios Nacionales de Música, destinados a reconocer la labor de compositores y autores musicales uruguayos. La postulación se encuentra abierta hasta el 31 de julio de 2025 a las 17, a través del portal culturaenlinea.uy.
Podrán participar ciudadanos uruguayos, naturales o legales, mayores de 18 años, presentando una única obra musical original e inédita, de forma individual o en coautoría. La obra puede ser vocal o instrumental, y debe inscribirse en una sola categoría.
El total de premios asciende a $1.600.000 (un millón seiscientos mil pesos uruguayos). En todas las categorías principales se otorgará un primer premio de $100.000 y, en la mayoría de los casos, un segundo premio de $60.000.
Por más información y consultas se puede escribir a premiosnacionales@mec.gub.uy, por bases, y culturaenlinea@mec.gub.uy, por soporte técnico. El plazo para realizar consultas vence a las 13 del mismo 31 de julio.
El próximo martes 1º de julio, a las 17:00, se presentará en el Teatro Florencio Sánchez el espectáculo infantil Fiesta en Pijamas, una propuesta teatral interactiva que invita a soñar, jugar y crear en familia, y que ha recorrido diversas salas del país con una destacada recepción por parte del público. Dirigida por Daniel Infante Pan, Fiesta en Pijamas combina elementos de teatro, música y juego para ofrecer una experiencia participativa dirigida a niños y niñas, con énfasis en valores como la imaginación, la cooperación, el respeto y la empatía. A diferencia de una obra tradicional, se trata de una experiencia en la que los niños y niñas no solo son espectadores, sino protagonistas activos de lo que ocurre en escena. A través del juego, la música y la participación directa con los actores, los pequeños crean personajes, convirtiéndose en verdaderos artistas.
Las entradas pueden adquirirse a través de RedTickets, en Lacrosse (18 de Julio 1109) o en la boletería del teatro.
El Poder Ejecutivo resolvió cesar a los capitanes de varios puertos del litoral oeste, pero en el caso de Paysandú Marcelo Tortorella sigue en funciones, desde que aun no ha sido notificado. Marcelo Tortorella, capitán de Puerto de Paysandú, dijo a EL TELEGRAFO que “aún no estamos notificados; estamos informados pero el expediente aún no ha llegado. Supongo que llegará después de fin de mes”, razón por la cual “sigo en funciones; de hecho ahora estamos con todo esto de la inundación”.
Aun no se están evacuando las instalaciones del puerto de Paysandú, pero para hoy “estamos esperando un barco remolcador que viene para mover un pontón y una barcaza que tenemos en el muelle de ultramar”, dijo Tortorella. La disposición se sustenta en la ley 16.246 de 1992, que regula las actividades portuarias, y en el Reglamento aprobado por el decreto 412/992. Los funcionarios cesados son: Marcelo Tortorella (Paysandú), Alberto Lasarte Silva (Fray Bentos), Carlos Alonso Olivera (Juan Lacaze), Juan José Carro (Colonia), Andrés Passarino (Nueva Palmira) y Wilson Brusco (Carmelo).
A días de finalizar su gestión como intendente subrogante de Paysandú, Nancy Núñez reunió al cuerpo de inspectores de Tránsito para agradecer su compromiso. “Están siempre presentes cuando se los necesita, ya sea por accidentes, cortes de urgencia u operativos especiales. Son actores sociales silenciosos, a quienes muchas veces se exige, se critica, pero pocas veces se agradece”, expresó.
Durante el encuentro, Núñez valoró la dedicación del equipo y subrayó: “Gracias por estar ahí, por su trabajo constante, y por ser parte de este equipo que cuida y ordena la ciudad”. Agregó que desde su asunción en febrero, “llegamos sin experiencia y con muchos temas por aprender, pero siempre sentimos la buena voluntad de parte de ustedes. En estos meses, no he recibido una sola queja del cuerpo de inspectores, lo cual habla del compromiso y del respeto con el que se están desempeñando en la vía pública”.
Destacó que el tránsito urbano es una de las áreas más visibles y a menudo criticadas, pero cumple un rol esencial en la convivencia y seguridad vial. Mencionó especialmente la labor realizada durante la 58ª Semana de la Cerveza, donde los inspectores adaptaron la logística a las obras del paseo Senderos del Río.
Con una dispersión del 98% de la oferta, enmarcada en una fuerte demanda, Lote 21 concretó su 232.° remate, destacándose la fluidez de las ventas y el destaque de los vientres preñados, que generaron puja y lograron buenos valores por su calidad y condición sanitaria.
Desde el consorcio indicaron que fue una subasta con la misma tónica de los últimos remates, con buena demanda, bastante puja en todas las categorías, y un mercado que respondió muy bien, especialmente frente al ganado destacado. La categoría de vientres fue de lo más destacado de la jornada, tanto por los valores alcanzados como por la puja generada. El remate fue una muestra más del momento del mercado, donde la calidad y el respaldo de los sistemas de comercialización hacen la diferencia.
Precios
Los valores máximos, mínimos y sus respectivos promedios, expresados en dólares, fue el siguiente: Terneros 141 a 180 kg: 3,24, 2,85 y 2,97 (491 al bulto); Terneros más de 180 kg: 3,00, 2,60 y 2,84 (591 al bulto); Terneros generales: 3,24, 2,60 y 2,90 (546 al bulto); Novillos 1 a 2 años: 2,87, 2,55 y 2,71 (763 al bulto); Novillos 2 a 3 años: 2,60, 2,37 y 2,49 (951 al bulto); Novillos más de 3 años: 2,56, 2,46 y 2,51 (1.184 al bulto); Vacas de invernada: 2,08, 1,92 y 1,98 (793 al bulto); Terneros/as: 2,85, 2,48 y 2,66 (456 al bulto); Terneras: 2,70, 2,42 y 2,55 (501 al bulto); Vaquillonas de 1 a 2 años: 2,68, 2,27 y 2,46 (683 al bulto); Vientres preñados: 970, 750 y 875 (875 al bulto); Piezas de cría: 552, 480 y 521 (521 al bulto).
El último informe de Urupov, que presenta las principales conclusiones del informe anual sobre cultivos de invierno, establece un crecimiento de la superficie total, que pasó de 740.000 hectáreas en 2024 a 785.000 en 2025. Este aumento se explica por la expansión de las brassicas, especialmente colza, carinata y camelina, que compensan la caída que pueden tener el trigo y la cebada.
Diego Risso, director ejecutivo de Urupov, indicó que “el crecimiento de las brassicas es de tal magnitud que equilibra las pérdidas de área en los otros cultivos”, subrayó Risso. Según los datos de Urupov si se contabiliza en conjunto la colza, la carinata y la camelina, pasaron de 125.000 a 280.000 hectáreas. Dentro de ese grupo, la colza representa el grueso del área, mientras que carinata y camelina suman unas 32.000 y 5.500 hectáreas respectivamente.
Para profundizar en este punto, más allá del propio incremento de la colza, la carinata aparece como otra opción atractiva para los productores, con diferentes características que la pueden llevar a ser elegida por sobre otros cultivos, como un costo menor por hectárea, menor requerimiento a la hora de la entrega y especialmente una diversificación de precios con la demanda sostenida que existe para el biocombustible.
En contraste, la cebada retrocedió de 262.000 a 190.000 hectáreas, con proporciones similares entre maltera y forrajera respecto de las campañas anteriores. El trigo también mostró una baja, de 355.000 hectáreas en 2024 a 315.000 este año, si bien sigue siendo el principal cultivo de invierno en lo que refiere a la superficie.
En cuanto al uso de semillas, Risso destacó el buen desempeño del sistema en invierno y destacó el valor tecnológico y el cuidado de la propiedad intelectual, en contraste con el verano, donde la ilegalidad en el uso de semillas alcanzó el 17%. “Es un número que preocupa y debe ser una alarma compartida por toda la cadena semillera”, expresó.
Verano
Respecto al ciclo de verano, el informe de Urupov mostró la mayor superficie sembrada de los últimos nueve años para la soja, con 1.384.000 hectáreas. “Desde el fin del auge de expansión agrícola no veíamos una cifra así”, indicó Risso, quien también valoró el avance en la precisión estadística de los relevamientos anuales de la institución. En este sentido, se pueden tomar conclusiones de cómo se comportó la zafra agrícola en Uruguay en relación a los diferentes cultivos, no solo en porcentaje de participación, sino también al ver las chacras donde se realizan, cuál es el antecesor de cada una, el tipo de suelo y el origen de la semilla.
“La experiencia acumulada en el manejo y construcción de datos nos permite ofrecer información cada vez más confiable, y eso tiene un valor incalculable para el país”, remató Diego Risso.
La clave de la rentabilidad en los sistemas de cría sigue siendo mejorar la preñez y bajar la edad de entore. Así lo destacó en el marco del 23.º Taller de Diagnósticos de Gestación Vacuna, realizado en el local Santa Bernardina de Durazno, el ingeniero agrónomo Diego Varalla, integrante de la Consultora APEO. Su presentación, titulada “Resultados físicos y económicos de la cría”, dio a conocer cifras alentadoras, aunque también advirtió sobre la fragilidad estructural del negocio y los desafíos que enfrenta, especialmente para los productores arrendatarios.
En diálogo con el programa Diálogo Rural, de radio Durazno, que conduce el periodista Álvaro Aguiar, Varalla explicó que “el resultado económico mejora conforme mejoramos la preñez y bajamos la edad de entore”. Según el profesional, una vez que el sistema alcanza preñeces del 80 al 85% y entores de vaquillonas con al menos dos años, el siguiente paso es aumentar la carga animal. “Después que llegás a ese umbral, lo que hay que hacer es tratar de aumentar el número de vacas de cría por hectárea, y eso implica más divisiones, mejor cosecha del pasto y sostener el sistema a un nivel de carga más elevado”, explicó. El análisis económico presentado por Varalla muestra que el ejercicio 2024/2025 arroja un resultado económico cercano a los cien dólares por hectárea para un sistema criador, sin considerar renta ni intereses. “Estamos dentro de uno de los mejores resultados económicos que obtiene la cría en el Uruguay”, afirmó. De mantenerse los actuales precios del ganado, la proyección para 2025-2026 sería aún mejor: unos 130 dólares por hectárea, lo que refleja el buen momento de la ganadería uruguaya.
Sin embargo, esta rentabilidad aplica principalmente a empresas propietarias de la tierra. “Ese resultado es antes del pago de renta y de intereses”, puntualizó, poniendo en perspectiva la diferencia estructural entre propietarios y arrendatarios.
Ante la consulta sobre si la cría requiere mayores inversiones, Varalla fue preciso: “no sé si la palabra es invertir, pero sí aplicar las tecnologías que están disponibles”. Subrayó que el país tiene un promedio nacional de marcación del 66%, mientras que las empresas que aportan datos al taller suelen ubicarse por encima de esa media, con preñeces del 80 al 85%. ¿Cómo se logra? Con tecnologías accesibles, como una recría adecuada de la ternera para que llegue al entore con dos años, apoyada en mejoras forrajeras o suplementación en campo natural.
Además, destacó la importancia del monitoreo de actividad ovárica y la toma de decisiones tempranas, como el destete precoz si es necesario. Estas medidas, según Varalla, constituyen “inversiones inteligentes” que generan retornos tangibles. “Incluso hay un incremento del orden del 30% en el resultado económico por sostener un sistema criador con 80-85% de preñez respecto a uno con 70%”, afirmó, dejando en claro que se trata de tecnologías de alto impacto.
La vaca: pieza clave en la ecuación
Otro de los puntos destacados de la entrevista fue el peso económico de la vaca fallada y su relación con la estrategia del sistema. Algunos productores priorizan la venta de estas vacas como ingreso adicional, lo que puede tener efectos contraproducentes. “Eso es un arma de doble filo”, advirtió Varalla. Si un año se logra poca preñez y se venden todas las vacas falladas, se produce una “liquidación del stock”. El especialista subrayó que mantener vientres vacíos en el predio es “una ineficiencia biológica y económica”, y que la clave está en lograr rodeos estables y eficientes. En este contexto, recordó que “la vaca gorda representa el 65% de la canasta de kilos que vende una empresa criadora”, por lo que el precio de la vaca influye directamente en el resultado económico. “Si bien muchas decisiones se toman en base al precio del ternero, la mayoría de los kilos vendidos son de vaca”, agregó.
La eficiencia del sistema no solo depende de los porcentajes de preñez, sino también de la señalada. Varalla señaló que a nivel nacional, las pérdidas reproductivas están en torno al 10%, aunque las empresas más profesionalizadas logran reducirlas a un 5%. “No sé si está bien o mal el 5%, pero sí que podemos bajarlo a la mitad, de repente”, indicó, remarcando que se trata de un aspecto clave de la eficiencia productiva.
Los arrendatarios
Varalla abordó, en la entrevista, la situación de los productores que operan sobre campos arrendados. Si bien los resultados económicos actuales parecen atractivos, el técnico advirtió que estos datos son una “foto del momento”.
“Con 100 dólares por hectárea y 40 kilos de novillos, ya estás en la renta de equilibrio”, indicó. Esto implica que cualquier variación en los precios puede volver inviable el negocio para el arrendatario. “En general, el ingreso de capital es igual a la renta, lo que lleva a un resultado económico nulo”, sostuvo. A esto se suman los costos de administración, mano de obra y estructura, que deben ser absorbidos en su totalidad cuando se monta una empresa desde cero.
Según Varalla, los arrendatarios que logran márgenes positivos lo hacen porque tienen capital humano ocioso, es decir, personal ya contratado que puede asumir la gestión de un campo adicional sin generar costos extras. En estos casos, “se bajan los costos de estructura por tomar en arrendamiento”. Sin embargo, el riesgo patrimonial es elevado, porque el principal activo del negocio –la hacienda– está expuesto a fluctuaciones de mercado. “Si el valor del ganado sube, hay valorización patrimonial; si baja, hay pérdida”, advirtió.
Por ello, enfatizó que en los contratos de arrendamiento –que suelen ser de tres a cinco años–, es crucial el momento en que se entra. “Si en cinco años ese capital baja mucho y tuviste un resultado operativo nulo o muy chiquito, capaz que terminás con una pérdida patrimonial”, advirtió. La conclusión fue clara: “Hay que ser muy, muy cautelosos a la hora de salir a arrendar un campo”.
Una cría profesionalizada
Más allá de los matices, Varalla destacó un cambio estructural en el perfil de los criadores uruguayos. “Tenemos un productor más profesionalizado”, sostuvo. Esta profesionalización se observa tanto en los indicadores reproductivos como en la diversificación y eficiencia de los sistemas. “Estamos estabilizando e incrementando de a poco la tasa de marcación, incluso pese a las adversidades climáticas”, dijo. En este sentido, contrastó dos crisis recientes –la sequía de 2008 y la de 2023– y destacó que el país ha aprendido de su experiencia. “No fue lo mismo la crisis del 2008 que la del 2023. Creo que hubo mucha experiencia adquirida”, afirmó.
Asimismo, resaltó que el país ha bajado la edad de faena, y ha diversificado sus productos ganaderos, incluyendo el crecimiento en animales de corral, exportación en pie y mejoras en pasturas y agricultura. “El Uruguay en su conjunto se ha venido intensificando y profesionalizando”, concluyó.
En una tarde soleada y con gran marco de público, el Aeropuerto Internacional Tydeo Larre Borges vivió una jornada inusual: por primera vez, el Escuadrón de Enlace de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) desplegó operaciones en un aeropuerto concesionado, en el marco de una Jornada de Puertas Abiertas.
Cientos de personas, incluidas familias con niños, disfrutaron de demostraciones aéreas, sobrevuelos y la posibilidad de interactuar con pilotos y aeronaves en exhibición. Fue también la primera vez que un escuadrón operativo utilizó las instalaciones renovadas del aeropuerto sanducero.
“Es la primera vez que venimos con el aeropuerto ya reformado, y la primera vez que el Escuadrón de Enlace opera en Paysandú”, destacó el mayor aviador José Poncet, comandante del escuadrón y oriundo de Nuevo Paysandú.
El escuadrón, con base en Durazno, entrena en diferentes aeropuertos como parte del plan anual de operaciones. En esta ocasión, participaron un Baron V-58, dos Charlie 206, un Aermacchi, un Pilatus y un A-37. El despliegue incluyó 34 efectivos entre pilotos, técnicos, médicos y personal logístico.
“La función del escuadrón es dar soporte aéreo a operaciones tácticas y formar nuevos aviadores”, explicó Poncet, quien valoró la cercanía con la ciudadanía: “La gente pudo ver los aviones en tierra, conversar con los pilotos, sacarse fotos, y eso genera un vínculo”.
Desde el aeropuerto, Lorena Machado resaltó que fue la primera vez desde la reinauguración que el público accede a una actividad abierta con aviones militares. “La respuesta ha sido muy buena”, dijo.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) prevé la instalación de seis centros regionales en el marco de su proceso de descentralización, uno de ellos en Paysandú. Así lo anunció Darío Mendiondo, titular de la Dirección Nacional de Coordinación en el Interior (Dinacoin), durante su visita a la oficina departamental.
La Dinacoin, explicó, “es una unidad ejecutora con el cometido de llevar al territorio las políticas establecidas” y fortalecer el vínculo del MTSS con la sociedad, abordando la negociación colectiva y la mejora de las relaciones laborales. Se busca articular con otras direcciones ministeriales y organismos como Inefop e Inacoop.
“Para eso nos planteamos la creación de seis centros regionales con la firme intención de instalar la mayoría hacia 2026”, dijo Mendiondo. En Paysandú, se identificaron problemas de subempleo, informalidad y salarios por debajo del umbral, además de casos como Paycueros y frigorífico Casa Blanca, con trabajadores en seguro de paro.
El jerarca subrayó la importancia de generar sinergias con la Dinae, la Inspección General de Trabajo y fomentar el apoyo a emprendedores, para diversificar la economía y crear nuevos sectores productivos.
De cara a la próxima discusión de la Ley de Presupuesto, reconoció limitaciones heredadas pero confía en obtener recursos para ampliar la presencia territorial, incluso mediante acuerdos con BPS.
Mendiondo continuará su gira por Guichón y Young, y el próximo mes visitará Salto, Bella Unión y Artigas, con el objetivo de “empezar a ejecutar acciones que nos permitan comenzar con los procesos de transformación para mejorar la calidad del servicio”.
El envejecimiento poblacional, como tendencia demográfica global, obedece a diversos factores socioeconómicos y al aumento en la esperanza de vida. Sin embargo, su impacto varía según la región y sus características particulares. Mientras que en el mundo desarrollado —especialmente en Europa y Japón— se observa un notable crecimiento en la franja etaria de mayores de 60 años, en un contexto de disminución relativa de niños y jóvenes, en otras regiones este proceso avanza con menor intensidad, aunque sigue la misma dirección. Las proyecciones dependen de los parámetros socioeconómicos específicos de cada país.
Uno de los organismos que monitorea de cerca esta evolución es la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), cuyo secretario ejecutivo, José Manuel Salazar-Xirinachs, advirtió recientemente que la región experimentará un marcado envejecimiento en los próximos 25 años. Esta transformación supondrá una presión inédita sobre las economías y los sistemas de cuidado. Para 2050, se duplicará la población mayor de 60 años y se triplicará la de mayores de 80.
Previo a la próxima Conferencia Regional sobre la Mujer, que se celebrará del 12 al 15 de agosto en Ciudad de México, Salazar-Xirinachs subrayó que actualmente el 15 % de la población regional —cerca de 98 millones de personas— supera los 60 años. Para 2050, este grupo representará el 25 % del total, es decir, unos 183 millones. “Una de cada cuatro personas será adulta mayor”, alertó. En cuanto a los mayores de 80 años, se estima que alcanzarán los 37 millones, una cifra comparable a la población total de Colombia. “Vamos a tener cerca de 40 millones de mayores de 80 años, esa es la población de Colombia”, remarcó.
Este cambio demográfico estructural, según el secretario ejecutivo de la Cepal, implicará que la demanda de cuidados para personas mayores superará incluso la de menores de edad en América Latina. “Estamos frente a un fenómeno que impactará directamente en el desarrollo económico y social de nuestros países”, sostuvo.
No obstante, también podrían derivarse oportunidades. Si se realizan las inversiones necesarias en infraestructuras de cuidado, este sector podría convertirse en una de las fuentes de empleo más dinámicas del futuro, generando ocupaciones de calidad. Este aspecto resulta especialmente relevante para las mujeres, quienes actualmente asumen el 75 % del trabajo de cuidado no remunerado, situación que el funcionario calificó de “injusticia”.
Salazar-Xirinachs explicó que la brecha de participación laboral entre hombres y mujeres en la región es de 22 puntos porcentuales en promedio y que, por lo general, las mujeres acceden a empleos de menor calidad. “Cerrar esa brecha significaría la incorporación de millones de mujeres al mercado laboral, lo que contribuiría al crecimiento económico, aumentando el Producto Bruto Interno (PBI) regional en varios puntos”, señaló.
Además, indicó que el fortalecimiento de los sistemas de cuidado podría integrar sectores como la salud, la educación y el trabajo social, generando empleos de calidad para enfermeras, terapeutas, educadores y otros perfiles profesionales.
En esta línea, adelantó que la Cepal mantiene conversaciones con entidades como el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para crear líneas de crédito específicas destinadas a redes de cuidado, similares a las ya existentes para infraestructura tradicional. Sin embargo, reconoció que “los países de América Latina tienen niveles de deuda elevados y algunos gobiernos se muestran —con razón— reacios a incrementar su endeudamiento”. Añadió que “es posible avanzar en legislación y en políticas de cuidado de bajo costo, pero las redes de cuidado, que son esenciales, sí implican inversiones significativas”.
En definitiva, más allá del enfoque social de la problemática, lo cierto es que los sistemas de seguridad social llevan años enfrentando tensiones debido al aumento en la demanda de recursos y a la disminución relativa de aportantes, producto del menor porcentaje de población activa respecto a los beneficiarios. Este giro demográfico ejercerá una presión considerable sobre las economías y los sistemas de protección social, exigiendo ajustes en las políticas públicas y una planificación adecuada a mediano y largo plazo. Ya hoy se perciben señales de alerta a través de las urgencias del presente.
En paralelo a este escenario demográfico, la Cepal revisó a la baja su proyección de crecimiento económico para América Latina en 2025. Según sus estimaciones más recientes, la región crecerá en promedio un 2% este año, cuatro décimas menos que lo previsto en diciembre de 2024.
La región enfrenta un contexto internacional particularmente complejo y cargado de incertidumbre. Los anuncios arancelarios por parte de Estados Unidos afectan directamente las exportaciones latinoamericanas y, de manera indirecta, aumentan la volatilidad en los mercados financieros internacionales, con fluctuaciones importantes en los valores bursátiles y de bonos, lo que impacta el rendimiento de activos y las tasas de interés tanto en EE.UU. como en otros mercados globales.
La confrontación geoeconómica ha elevado el riesgo de disrupciones en las cadenas de producción globales y en los flujos del comercio internacional. Para América Latina, esto ha implicado una modificación significativa de las condiciones macroeconómicas contempladas en el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2024, publicado en diciembre pasado. Entre otras consecuencias, se anticipa una desaceleración de la demanda externa agregada, un mayor desequilibrio en las cuentas externas, aumento de la volatilidad cambiaria y acumulación precautoria de reservas internacionales.
También se prevé una desaceleración de la demanda interna. Aunque el consumo privado seguirá siendo el principal motor del crecimiento regional, su ritmo de expansión será cada vez menor.
Más allá de los desafíos coyunturales —que, por las condiciones estructurales de la economía, tienden a ser más severos en la región que en los países desarrollados—, el desajuste entre la disponibilidad de recursos y la creciente necesidad de infraestructura para atender el envejecimiento poblacional constituye un reto permanente de gran magnitud para América Latina.
En este contexto, es fundamental implementar políticas de Estado que adapten los sistemas de salud y protección social a las necesidades específicas de las personas mayores, garantizando el acceso a servicios de calidad y atención adecuada, por encima de los vaivenes de cada economía.
El exintendente Guillermo Caraballo será designado vicepresidente del OSE, según confirmó a EL TELEGRAFO. Su presencia en el Directorio de OSE se consideraba como muy probable desde marzo pasado, teniendo en cuenta su pasaje como asesor desde 2021, pero aún no se había resuelto. “Llegó para la venia, pero no se sabe cuándo se va a votar en el Senado” indicó.
En enero de 2021, impulsado por el entonces director de OSE, Edgardo Ortuño (hoy ministro de Ambiente), representante de Vertiente Artiguista, el mismo sector que Caraballo, fue designado como asesor legal en la empresa estatal. Su tarea fue estudiar la documentación que se le compartía, asistir a las reuniones del Directorio y trasladarse a Montevideo a requerimiento de Ortuño.
Si bien la incorporación de Caraballo al Directorio de OSE estaba prevista desde hace tiempo, se esperó a las elecciones departamentales, donde fue cantidato a la Intendencia, para definirlo.
Actualmente OSE es presidida por Pablo Ferreri y ocupa la vicepresidencia Hugo Trías, también de Vertiente Artiguista, quien renunciará cuando el Parlamento apruebe la venia solicitada para Caraballo.