“Fue destronado el criterio del que gana, gana y generó abucheos en la convención”
El dirigente Jorge Larrañaga Vidal fue elegido director titular y el edil Marcelo Tortorella su director suplente en las elecciones del Partido Nacional, que propuso a la presidencia del directorio a Álvaro Delgado, Javier García, Luis Alberto Heber y Carlos Enciso. El excandidato a la presidencia obtuvo 202 votos y el sector D Centro presentó una lista en su apoyo.
En una convención multitudinaria, un total de 468 convencionales se hicieron presentes en el local de Cambadu, donde la parte oratoria estuvo a cargo de la presidenta saliente Macarena Rubio, Luis Lacalle Pou y seguidamente los cuatro candidatos.
Luego de un cuarto intermedio, se habilitó el voto de los convencionales en las respectivas urnas, que “se denomina voto cantado, es decir, no es secreto”, explicó Tortorella.

Recordó que “algunos convencionales se retiraron del complejo cuando llegó el momento de la elección. Es decir, no votaron”. Si bien la lista más votada que encabezaba García obtuvo 184 votos, ganó Delgado “como producto de un acuerdo político entre los sectores Aire Fresco y D Centro, donde están Nicolás Olivera, Carlos Moreira y Valeria Ripoll”. Dicho acuerdo habilitaba la acumulación de convencionales por sublema, “un mecanismo previsto en la Carta Orgánica del Partido Nacional, pero nunca se había empleado”.
Explicó que “hay un criterio que lamentablemente fue destronado y es que el que gana, gana. Eso quiere decir que no importaban los sublemas ni las acumulaciones, sino quien ganaba la elección en votos. Sin ninguna otra triquiñuela electoral. Acá hubo una triquiñuela que llevó a Delgado a la presidencia con una diferencia de 18 votos porque la suma de los votos que obtuvo Aire Fresco que fueron 148 y los votos que obtuvo el sector D Centro, llevó a que se llegara a los 202 votos contra 184 que había obtenido sólo Javier García”.
El edil reflexionó que “aplicando el criterio del que gana, gana, García hubiera sido el presidente del directorio. No sucedió eso, pero tenemos que ser conscientes que una cosa es la honorabilidad y las palabras y otra cosa lo que marca la Carta Orgánica”.
Es un mecanismo existente pero, a juicio de Tortorella, “no debió emplearse porque tanto la lista que encabezó Heber como la que encabezó Enciso no adhirieron a ningún sublema y era cada lista con sus propios votos y así debió ser. Salvo la lista de D Centro y del actual presidente del Partido Nacional”.
Según el dirigente, tal actitud “generó molestia y frustraciones que originaron un abucheo muy fuerte y el retiro de mucha gente del salón. No estamos de acuerdo con el procedimiento, pero tampoco con manifestar el rechazo a la designación del nuevo presidente porque lo que hay que hacer es fortalecer su gestión en un directorio donde el presidente no tiene la mayoría”.
Sin mayorías
El resultado al final de la jornada significó, según el edil, que “habrá dos directores que van a ser el fiel de la balanza que podrán inclinar las decisiones que serán más colectivas que individuales y con mayor debate. El hecho de que el presidente del directorio no tenga asegurada la mayoría es un freno y un mensaje que dio la convención para no otorgarle a nadie esa mayoría. Es una lectura hacia la interna partidaria”.
Relató que “fue una de las convenciones más numerosas en cuanto a la participación de los convencionales de las que tengo conocimiento en muchos años. Por eso, nos sentimos orgullosos de haber participado y resultar electos dentro de ese grupo de convencionales para poder representar los intereses de Paysandú junto a Jorge Larrañaga. Seremos los dos únicos sanduceros que estaremos integrando el directorio que se instalará dentro de unos 10 días, dado que el resto de los directores no son del departamento”.
Tortorella consignó que “no era desconocido para nadie que había tensión y competencia electoral pero hay que escuchar el discurso de Lacalle Pou y su efectivo liderazgo. La competencia es saludable y marcará ciertas diferencias, no solo a la interna sino también en relación a las preferencias del electorado”.
Concluyó que “tanto por las distintas encuestas como las entrevistas, todos querían que Javier García fuera elegido presidente. De hecho, no lo fue por este acuerdo pero sin embargo es claro su liderazgo por el apoyo de la mayoría como el candidato más votado. Además, el sector Alianza País es mayoritario en representación parlamentaria y política en general”.





