Eduardo Espinel: “Plaza es mi lugar en el mundo y estoy contento por eso”
Uno de ellos es el del Eduardo Espinel, entrenador del Plaza campeón del Apertura y, sin dudas, uno de los referentes de este 2021.
La historia entre Espinel y Plaza se remonta al torneo 2015/2016 y aquel partido en el Campeón del Siglo, donde se coronara campeón del Apertura.
“Este año se repitió una situación parecida a aquella época”, dijo entre sonrisas. Pero primero quiso aclarar que “Plaza es mi lugar en el mundo y estoy contento por eso”.
“Aquel año tomamos el equipo en una situación complicada, en puestos de descenso, y fuimos campeones. Pasó algo similar cuando retornamos en marzo, y volvimos a campeonar. Cómo se terminó esta temporada es una locura, algo que aun nos parece imposible. Aunque sabemos que nadie nos regaló nada, que todo esto fue en base al trabajo del grupo. Estamos orgullosos y contentos por lo que hoy estamos viviendo”, remarcó.
Espinel tiene en claro que Plaza ya no es solo de Colonia. Es que “se ha generado una simpatía entre la gente, sin importar el equipo del que se es hincha, y eso es lo que intenta transmitir el club no solamente dentro de la cancha sino fuera de ella: la sencillez y la humildad. Siempre somos trabajadores de Plaza”.
La ecuación es sencilla: “eso es lo que termina generando el respeto mutuo entre la gente y el club. Y son cosas que están por encima de una copa”.
Espinel afirma que es devoto del dicho de que “se perdió pero se ganó mucho”, porque “siempre hemos mantenido el mismo perfil, aun en las diferencias competir de igual a igual”.
El DT, que visita seguido Paysandú dado que aquí vive una hija y su nieto, habla calmado, pausado. Y sobre todo con los pies sobre la tierra.
“Lo importante es siempre saber que se va en desventaja y que de todas maneras se debe ver la vida de manera positiva. Tengo orígenes humildes y de eso también se aprende: saber que hay que agotar todos los esfuerzos, que no siempre conseguimos lo que queremos pero siempre sacar provecho. Hay que ser resiliente y continuar”, pregona.
Ese camino es el que también intenta recorrer en el fútbol. “Los equipos del Interior corremos con desventaja por las distancias, por lo económico, el armado y desarmado de los equipos frente a ofertas importantes. Pero es la forma de crecer, decidir entre si te detenés en lo que te falta o solucionás con lo que podés y seguís tu camino. Siempre veo la vida de manera positiva y creyendo que se puede estar mejor”, explicó.
Espinel es originario de Cardona y jugó los viejos Litorales de OFI como zaguero. Guarda los mejores recuerdos de aquella época, en la que también soñaba con jugar en la capital.
Hoy, no duda en afirmar que “me siento orgulloso, sin muchos pergaminos pero cumpliendo cada etapa. Y ese sueño de jugar a nivel profesional se cumplió, incluyendo siete años en Plaza. Fueron tiempos duros, de lágrimas y sacrificios, pero orgulloso y sin reproches porque de chiquilín ese era mi deseo, y me trajo a donde estoy hoy”.
Sabiendo que el retiro estaba cerca, Espinel decidió prepararse para la nueva etapa. “Me seguía gustando el fútbol así que ser entrenador fue mi objetivo. Pero jamás pensé lograr lo que he logrado, y siempre les digo a los chicos que hay que prepararse para aprovechar cada opotunidad que pueda presentarse”.
El técnico vicecampeón uruguayo no se olvida de sus orígenes. Y remarca que el fútbol del Interior “está tan vivo como siempre”.
Igualmente, reconoció que “la vida y la sociedad han cambiado, pero no es que ya no es como antes sino que lo que nos rodea antes no existía. Soy fiel creyente en la juventud, está en nosotros los adultos motivarlos a ir por el lado correcto. Esto es una lucha constante, pero soy positivo. Se necesita gente formada, que aporte a que cada día sea mejor”.
Pero hay que pensar en lo que se viene, Libertadores incluida. “Estar entre los grandes de América es algo que uno aun no puede creer. Ver nuestro escudo ahí y saber todo lo que costó llegar. Hay que disfrutar el paso a paso, sea poco o mucho siempre disfrutarlo, porque en el trayecto hacia los objetivos se pasan momentos difíciles, el tiempo lejos de la familia, las lesiones, las derrotas y por lo tanto cada logro hay que valorarlo”, dijo.
Espinel seguramente continuará en Plaza, en su lugar en el mundo, lo que definirá seguramente en los próximos días.
“Con el club tenemos una charla pendiente, pero de ambas partes la idea es continuar dentro del proyecto y con las ganas de seguir logrando cosas. Se vienen muchas y muy lindas”, remató.
“Un extenso sector de la zona céntrica de nuestra ciudad se vio sacudido al atardecer de la víspera, por el estallido de un incendio de espectaculares características que arrojó como saldo la hospitalización por quemaduras de dos combatientes del fuego y pérdidas materiales que, si bien aún no han sido avaluadas, se descuenta de antemano que ascienden a por lo menos varias decenas de miles de pesos”, escribía EL TELEGRAFO en su edición del 27 de diciembre de 1969 en nota de portada. Especificaba que se trataba de una finca ubicada en 18 de Julio 769, perteneciente a la familia Comas.
La de bomberos “es una profesión que se lleva con mucho cariño, que a veces es muy ingrata pero muy gratificante también cuando los resultados son los esperados y se pueden evitar las mayores pérdidas posibles, humanas y materiales, como siempre se trata”, dijo José Manuel Fletitas, retirado luego de 27 años de labor en actividades administrativas y ejecutivas en el Desatacamento de Bomberos de Paysandú, tras un breve pasaje por el de Canelones.
La incorporación de tecnología a un ritmo vertiginoso en las últimas dos décadas en equipamiento para protección personal y de rescate por parte de Bomberos, que lo posicionan al mismo nivel que países del primer mundo, fue uno de los ítems que puso de relieve el jefe de la Región I del Comando de Bomberos del Interior, comisario Víctor Mello, en entrevista con EL TELEGRAFO a propósito del centenario del destacamento sanducero, valorando el sacrificio, compromiso y entrega de aquellos primeros hombres que integraron este cuerpo, espíritu que permanece intacto.
Aumentan los casos positivos de COVID-19 en Paysandú y ayer viernes se diagnosticaron 18 casos nuevos que totalizan 97 (80 el jueves), con unas doscientas personas en cuarentena, cuyos vínculos corresponden al brote registrado días atrás en un centro educativo de la ciudad de Paysandú.