Movilidad pública e innovación
Fruto de este nuevo debate han vuelto al tapete algunas viejas y perpetuas discusiones, como el espacio que ocupa el tránsito vehicular y la cantidad de personas que desplaza y el por qué el transporte urbano no es una alternativa sólida que ayude a descomprimir unas calles que, al menos en determinados horarios, se vuelven un caos, como habrá comprobado quien haya tenido que viajar a Montevideo en vehículo propio.
Es de esas discusiones que parecen no avanzar pese a los años y, sin que cambie mucho la situación de los usuarios, los gobernantes celebran cada pequeña mejora y los opositores reprochan cada revés, en una ciudad que poco y nada se ha hecho de obras y ordenamiento para solucionar un problema que viene de hace décadas.
Pero qué ocurre en Paysandú con estos temas. Aquí, como en Montevideo, la bicicleta se asocia como un medio para el disfrute, para el paseo, y no como una herramienta para desplazarse por la ciudad para ir a trabajar o a estudiar, como lo hacen a diario cientos de sanduceros. Para comprobar esto solo hace falta ver dónde están ubicadas las ciclovías que se han construido hasta ahora: en la costanera y a la vera de la Ruta 90.
La circulación en bicicleta está prohibida por el centro de la ciudad, en las calles 18 de Julio –paradójicamente llamada “semipeatonal”– y Leandro Gómez. Sería interesante que se estudiara qué medidas podrían o deberían tomarse para fomentar la circulación segura de bicicletas en Paysandú y posiblemente la de las ciclovías no sea la primera en la lista de prioridades del público y se ubique detrás de los espacios de estacionamiento seguros, para tener una mínima tranquilidad de que el vehículo va a estar ahí para regresar a casa.
Más interesante aún sería explorar la manera de dar un impulso al muy buen servicio de transporte urbano que ofrece Copay, con unidades modernas, cuidadas, puntuales y a un precio bastante accesible. Sería necesario realizar este estudio para determinar cuál es el factor clave para que más sanduceros opten por este medio para moverse en la ciudad, y ahí hay muchas alternativas para estudiar. Acaso tener un boleto que permita hacer más de un viaje, como el de 2 horas que tienen en Montevideo, ideal para ir al centro a hacer un trámite y regresar al lugar de origen por el mismo precio. También hay un problema de información. Y no es que la empresa no presente información en su página, que sí lo hace, pero no en un formato amigable para el usuario. Hoy, con la tecnología disponible con una inversión relativamente baja se podrían colocar en las paradas letreros digitales que indiquen cuánto demora en pasar el próximo ómnibus, como en el Metro o el Subte. No digamos que sea una inversión que deba asumir la empresa, podría hacerlo la Intendencia mediante una postulación a algún fondo de innovación o planteárselo como destino de algún proyecto de desarrollo con los recursos previstos en las partidas presupuestales que llegan desde el Gobierno Nacional, o incluso hacerlo mediante fondos internacionales considerando que se trata de un proyecto que ayudaría a la sostenibilidad. Otra opción muy interesante sería que el desarrollo de este sistema se planteara como un concurso de ideas entre estudiantes de informática y de tecnología aplicada de los centros de estudio que ofrecen carreras de este tipo en Paysandú. Sería un aliciente muy importante y una buena forma de promover un emprendimiento local para desarrollar un sistema que podría luego ofrecerse a otras ciudades.
Tal vez surja la pregunta de si la Intendencia debe involucrarse y destinar recursos a este fin. Ese cuestionamiento puede aparecer entre quienes entiendan que de esta forma se está beneficiando a una empresa privada con el uso de recursos públicos. Claro, estamos hablando de una empresa auténticamente local, que aporta mano de obra a los trabajadores sanduceros y que presta un servicio público en Paysandú. Pero si no bastara con ello, de lo que estamos hablando es de un servicio público de transporte, imprescindible para el funcionamiento de una ciudad organizada y cuya mejora redundaría en beneficios para todos, porque disminuiría la concentración de vehículos en el tránsito y las emisiones contaminantes. No solo está justificado, es una obligación de la Intendencia ver la forma de mejorar los desplazamientos en la ciudad.

Los integrantes de las Fuerzas Armadas, hasta el grado de capitán recibirán un aumento del 8% y una partida por nocturnidad para quienes hagan guardias por la noche, confirmó el ministro de Defensa Nacional Javier García.


La necesidad de reparación del camino departamental de Tambores a Piedra Sola ha sido motivo de una moción presentada por el edil Alfredo Artía, electo por el acuerdo Partido Nacional-Cabildo Abierto, inquietud que ha quedado radicada en la Comisión de Obras y Servicios de la Junta Departamental de Paysandú para su seguimiento.