
No hay fecha en el calendario que marque el comienzo exacto, pero sí llega un día en que todo parece haber cambiado. Encuentro en mi consultorio personas con síntomas en el que las sensaciones de vacío se hacen presentes, personas que no ven en ellas mismas sus propias capacidades de superación, se encuentran ciegos a sus potencialidades. La mente, antes un lugar habitable, se vuelve un cuarto oscuro y sin aire. La depresión llegó sin invitación, sin aviso, y me hizo creer que no había salida por más fuerza que tuviera, me dijo un paciente.
El peso de no querer vivir
Querer morir no siempre es buscar la muerte, a veces es desear que la vida deje de doler. El libro “Razones para seguir viviendo” relata: “el borde de un acantilado puede ser la puerta de escape, no por anhelo de felicidad, sino por el cansancio insoportable de los propios pensamientos, de las sensaciones de vacío, de una existencia que se vuelve insoportable”.
“Sin embargo, con el miedo y el dolor al cuello, el amor de unas pocas personas me sostuvo” expresa un testimonio. Y es necesario ver este problema de salud mental, hacerlo consciente a través de estas páginas y de tu lectura ahora.
El silencio
Uno de los rostros más crueles de la depresión es el aislamiento. Hay miedo de parecer locos, raros, débiles. Se calla, aunque hablar sea lo único que podría salvarnos.
Y mientras tanto, los pensamientos de la propia patología repiten mentiras: “no vas a mejorar”, “no servís para nada”, “no hay futuro”, “no podés, sos débil”. El silencio se convierte en cómplice de ese engaño y la escucha permanente se vuelve una prisión sin salida.
Ser hombre y llorar
En un mundo que espera que los hombres no lloren revelando una característica cultural, muchos se hunden en el silencio. Varios ven la enfermedad mental como debilidad y por esa razón evitan buscar ayuda.

Hablar, leer sobre el tema y escuchar se vuelven herramientas muy valiosas para la prevención. Encontrar del otro lado la comprensión y no el juicio, reducir el estigma que provoca (por consciencia cada vez menos) los temas relacionados a la salud mental.
La medicación
El tipo de abordaje que existe para el trastorno depresivo es un acompañamiento médico con un psiquiatra y un tratamiento psicoterapéutico. Existen personas que se niegan a medicarse, existiendo miedo y un mito frente a las pastillas. Muchas veces la medicación, es una manera en que la persona, a partir de esa instancia controlada pueda comenzar a estabilizar sus síntomas y comenzar a buscar y visualizar otra salida.
No existe heroísmo en callar, la valentía real es pronunciar las palabras “necesito ayuda” y es entonces cuando los demás pueden comenzar a participar del camino hacia el cambio.
Un llamado urgente
A través de este espacio quiero transmitir la importancia de pedir ayuda, la depresión es real como cualquier enfermedad física. Reconocerla, tratarla y hablar no es un signo de debilidad sino de autocuidado y humanidad.
No es una simple tristeza, es la primera causa de muerte según la Organización Mundial de la Salud entre menores de 35 años en varios países. No son números fríos de la estadística: son vidas, familias y futuros que se pueden salvar si rompemos el silencio. (097352937).
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