Identifican como nueva especie fósiles de un dinosaurio encontrado en Meseta de Artigas

Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República identificó una nueva especie de dinosaurios a partir de restos fósiles hallados en la Meseta de Artigas, a pocos metros del monumento al prócer. Mesetasaurus protector fue el nombre que eligieron para bautizar a este animal que paseó sus entre 9 y 10 metros de largo por los paisajes del actual departamento de Paysandú hace entre 70 y 80 millones de años. La denominación hace evidente referencia al lugar donde se hallaron los restos y a José Artigas, Protector de los Pueblos Libres, quien ejerció su gobierno desde la cercana Purificación. Es formalmente el segundo dinosaurio netamente uruguayo, después del Udelartitan celeste, otro titanosauro, un poco más grande, anunciado en 2024.
La identificación de esta nueva especie se realizó a partir de las particularidades que presentaron dos vértebras, que son los únicos restos hallados hasta el momento, encontradas en 1980 por dos pescadores del departamento de Canelones, Daniel Montano y Guillermo Sena, de la localidad de Barros Blancos. Una de ellas se encontraba en exhibición en el liceo de esa población canaria y la otra en un domicilio particular. En 2024 los paleontólogos tomaron contacto con los materiales y comenzaron a estudiarlos.
SEÑAS PARTICULARES
Los detalles en estos restos que permitieron identificarlos como pertenecientes a una especie diferente a las que se conocían hasta el momento fueron dos hendiduras a los lados, que aparecen más retrasadas respecto a sus parientes ya registrados.
Matías Soto, uno de los integrantes del equipo, repasó que lo primero que se identifica es a qué familia de dinosaurios pertenece y luego se empiezan a buscar estos detalles. “Cuando uno entra a hilar fino, tiene como una concavidad, una depresión, para llamarla así, que solo la tiene este bicho en esa posición. Otros dinosaurios la tienen, pero no tan atrás. Y ya con eso alcanza como para decir que es una nueva especie”, explicó. Lo describió como “el típico dinosaurio que uno ve de lejos y se da cuenta que es un dinosaurio, porque tiene cuatro patas, cuello muy largo, cola muy larga, herbívoro, o sea, comía de las hojas de los árboles. Tal vez, a diferencia de otros dinosaurios de cuello largo, tenían algunas plaquitas en el lomo, porque eso pasa en este grupo de los dinosaurios, tenían como una defensa”.
TIERRA DE DINOSAURIOS
Daniel Perea, otro de los investigadores, destacó que los dinosaurios en Uruguay se vienen estudiando en profundidad desde hace unos 20 años, y que particularmente el departamento de Paysandú “se puede considerar tierra de dinosaurios, porque es el que ha dado los mejores restos en material conservado, como huesos conservados. Los mejores vienen de ahí”. Esto, dijo, obedece a las características del suelo. Estos restos fueron encontrados en una roca perteneciente a la Formación Guichón. “Tiene que ver con las rocas que están ahí, las rocas que contienen estos restos dan la posibilidad de que se mantengan en relativamente buen estado y que luego puedan ser halladas y trabajadas y estudiadas. En este caso particular de la Meseta de Artigas, nosotros hacía años que estábamos trabajando ahí, buscando materiales y no encontrábamos nada”, comentó. El último descubrimiento en el departamento fue una nidada de dinosaurio donde se encontraron restos de huevos de titanosurios en un terreno de la zona de Algorta, en campos de Montes del Plata, en 2019. (Ver “Investigan una ‘nidada’ de huevos de dinosaurio de hace 70 millones de años, en la zona de Algorta”, en la edición de EL TELEGRAFO del 11 de agosto de 2019)
El hallazgo fue fortuito, así como el hecho de que hayan transcurrido más de 40 años desde que se encontraron hasta su identificación, casi sin una protección particular, y los fósiles permaneciesen en el estado que permitió su identificación. También resultó muy oportuno que los pescadores recordaran el lugar puntual donde los encontraron, sobre la costa del río Uruguay, a escasos metros del muelle de la Meseta de Artigas. Dieron con ellos luego de que quedaran expuestos tras el pasaje de una máquina municipal que trabajaba en la zona.
“Seguiremos yendo, fuimos después al lugar para hacer registro estratigráfico, es decir, de la roca que lo contenía, y hacer estudios en detalle de eso, y seguiremos yendo porque sabemos que ese lugar, particularmente ese lugar donde apareció, puede dar otros materiales y quizás otros huesos de este mismo individuo, ¿por qué no?”, se preguntó el científico.












