El Turismo, una de las principales actividades económicas, atraviesa una fuerte crisis en el vecino país. Según datos oficiales, en el mes de junio pasado más de un millón de argentinos viajaron al exterior y esta cifra fue del doble que los arribos que se registraron. Pero el impacto se siente además en el turismo interno, un importante motor de la economía para varias provincias, entre ellas la vecina Entre Ríos.
De acuerdo con el informe del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) las salidas al exterior alcanzaron a 1.219.500 residentes, considerando todas las vías internacionales. De ese total, 643.800 fueron turistas y 575.800, excursionistas. El 61,1% de los argentinos viajó a países limítrofes. Los principales destinos fueron Brasil, con 19,1%; y Chile, con 16,3%. El 71,7% del turismo receptivo provino de los países limítrofes. Los principales fueron Brasil (27,6%); Uruguay (20,3%); y Chile (11,2%). Estos movimientos dejaron en el mes un saldo negativo de 677.200 visitantes internacionales.
INTERNO
Y si estos datos sobre el turismo internacional son preocupantes, no es más alentador el panorama viendo el movimiento de los argentinos dentro de su propio territorio. Acaban de transcurrir las tradicionales vacaciones de invierno y la sensación es que el movimiento fue escaso. Muchos operadores hablan de un desplome y señalan que podría ubicarse “entre las peores vacaciones de invierno de la historia”, de acuerdo con la publicación en la web de Radio Dos, de Corrientes.
Los principales centros turísticos del país están a la baja en cantidad de gente, que encima consume poco, cuida el gasto, va menos a restaurantes y casi ni entra a otro tipo de negocios.
Ciudades como Mar del Plata, Bariloche o Mendoza, que siempre tuvieron buenas vacaciones de invierno, están viviendo una verdadera catástrofe en este receso invernal.
Y la preocupación se proyecta, en la medida que el temor de los operadores es que el efecto se traslade a las vacaciones de verano, que en 2026 podrían ser peores que las de 2025, “que ya fueron malas”.
ENFERMO
En la vecina provincia de Entre Ríos la evaluación es que “el turismo está enfermo y tenemos que empezar a tratarlo entre todos”.
Según publicó El Once, de Paraná, “desde principios de año ya cerraron cinco hoteles en ciudades como Paraná, La Paz y Victoria, y esta semana podría sumarse uno más. Cerca de 50 trabajadores fueron despedidos, según el gremio del sector”.
La ocupación a nivel nacional no superó el 50 por ciento en las recientes vacaciones y la estimación es que se pierden, en promedio, 10 empleos por día.
Ante este escenario empresarios y trabajadores del sector están reclamando la intervención del Estado: piden incentivos fiscales, promoción turística sostenida y más control sobre la competencia desleal. Citado en el artículo, José Trlin Carelli, secretario general de Uthgra (Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina), explicó que “no estamos en momentos como quisiéramos estar, como años atrás, donde los fines de semana estaba todo lleno y demás. Hoy nos vemos en una situación totalmente adversa. Cerraron cinco establecimientos hoteleros en la provincia, son camas que se pierden, puestos de trabajo que se pierden, es un destino que queda complicado. Lamentablemente pasado mañana va a cerrar el sexto hotel. Hasta ahora son dos los que cerraron en Paraná, dos en La Paz y otro en Victoria”, repasó.
CAMBIO
Más allá de las circunstancias económica ya referidas, Trlin también mencionó un cambio en la conducta de los turistas que se aprecia tras la pandemia. “Hay una realidad: el viajero cambió la modalidad. Antes uno llamaba al hotel, preguntaba, hacía reservas. La post pandemia hizo que la gente empezara a reservar en esos últimos días antes de viajar y hoy, a veces hasta en el mismo día”. Además abogó por regulaciones hacia los alquileres turísticos a través de plataformas, en los que se generan situaciones de informalidad que atentan contra el sector. Agregó que la reserva de alojamientos a través de aplicaciones no se mide dentro de los números oficiales y confirmó que “los hoteles que cerraron en Entre Ríos no son de 1 ni de 5 estrellas, sino 2 o 3, el intermedio”.


