Las políticas anticíclicas, factor clave para generar sustentabilidad
El punto es que no siempre los vaivenes de la economía nos han perjudicado, sino que por el contrario, se han presentado períodos con escenarios muy favorables, como el de la década anterior a 2014, donde el común denominador de la región latinoamericana, en el marco de ingresos excepcionales generados por los elevados precios de los commodities en los mercados internacionales, fue la aplicación de determinadas políticas sociales por gobiernos rotulados como progresistas que pretendieron lograr el efecto de sacar de la pobreza a millones de personas de escasos recursos, en muchos casos mediante programas asistencialistas que apuntaban a hacer reflejar rápidamente en las estadísticas que los grupos prioritarios lograban una transferencia de ingresos que los sacaba de su complicada situación.
Precisamente este reflejo estadístico implica una fotografía de una realidad en base a ingresos recibidos durante el período del relevamiento, y al ser sostenida en el tiempo esta bonanza por las exportaciones de varios países de la región, se logró incluso que durante años estadísticamente hubiera una mejora sensible en el abatimiento de los niveles de pobreza e indigencia, lo que fue destacado como logros de estas políticas.
Pero, naturalmente, la intención no es todo, sino los resultados, y sin dudas ningún gobernante, aunque no sea por un mero instinto de supervivencia política, va a adoptar políticas que generen insatisfacción en la población y menos aún en los grupos más necesitados, postergados desde siempre. Solo que debe tenerse presente que no siempre el cortar camino es el método más eficiente y sobre todo sustentable para que los sectores postergados que estadísticamente tienen esta mejora, no recaigan en la situación anterior tan pronto cede el efecto de la bonanza, como ha ocurrido una y otra vez en la región.
El efecto derrame de la creación de riqueza se hizo sentir con altibajos en la región, en tanto en Uruguay hubo claras muestras de gestión deficitaria, ineficiente o decididamente delirante, como ha sido por ejemplo el de las pérdidas de Ancap, las de Pluna, –con salvatajes que han costado más de mil millones de dólares– los gastos excesivos en el Fondes, la “inversión” a pura pérdida en la regasificadora, la construcción del Antel Arena para los montevideanos, entre otros desaguisados cometidos en nombre de políticas populistas, en este caso por los sucesivos gobiernos de izquierda.
Precisamente no se ha tenido en cuenta aquello que decíamos de que la economía se da en ciclos, y no tuvieron un mínimo de previsión en cuanto a destinar parte de los recursos excepcionales generados por la bonanza para tener un colchón de ahorro con la perspectiva de llevar a la práctica políticas anticíclicas para cuando se revirtiera la situación internacional, como inevitablemente tenía que darse, y efectivamente se dio. Hubo instrumentación de políticas para combatir la pobreza apuntando a la estadística, y ello se ha dado sin dudas en nuestro país, porque aunque se buscara lograr efectos duraderos, los instrumentos que se crearon tuvieron perfil voluntarista, de cuño asistencialista y no se apuntó realmente a lograr sustentabilidad, que es el ingrediente diferencial para el éxito. En este contexto, dábamos cuenta de que según el análisis de una investigadora del Banco de Previsión Social (BPS), casi la mitad de las personas que concurren hoy a comedores o merenderos estatales, hace siete años eran usuarios del plan de alimentación del primer gobierno del Frente Amplio, por lo que no han logrado salir de una situación de extrema pobreza.
El dato surge del estudio sobre la población que hace uso del Sistema Nacional de Comedores y del Programa Alimentario Nacional (canastas de alimentación y transferencias). El informe, publicado en la página del BPS, reconoce que “no puede dejar de considerarse con cierta preocupación que siete años después de terminado” el Plan de Atención Nacional a la Emergencia Social “mucho de sus beneficiarios estén aún en situación de vulnerabilidad socioeconómica”.
La falta de sustentabilidad de los programas en cuando a dotar de instrumentos a los sectores postergados para generar su propio sustento, desemboca en que la necesidad de transferencia de recursos tiende a hacerse crónica, porque se manifiesta tanto en épocas de bonanza como de crisis, y hoy nos encontramos con que los requerimientos de transferencias se siguen dando hacia sectores a los que se decía se habían sacado de la pobreza.
El error muchas veces se da por querer jugar para la tribuna ante la proximidad de compromisos electorales, y ello se da no solo en los gobiernos de izquierda, aunque sí es una regla en su caso, sino también en gobiernos de otro signo ideológico, porque la tentación del poder es el común denominador, y se incurre en gastos excesivos, fuera de toda lógica, para contemplar a sectores postergados o directamente diluir reclamos, con la consecuencia de incrementar déficit fiscal y dejar que el entuerto intente arreglarlo el gobierno que viene.
Incluso puede ser que las cuentas den, en teoría, de seguir tal como está el escenario internacional, pero es sabido que un día sí y otro también se pueden dar avatares que den por tierra con toda previsión, como ha sido el reciente caso de la pandemia de COVID-19, la invasión rusa a Ucrania, y eventualmente, una disparada en los precios del petróleo por crisis como la recientemente suscitada por el ataque iraní con drones a Israel. Y estos imponderables son particularmente severos para países como Uruguay, primero porque importa el cien por ciento del petróleo que consume, y segundo, porque es vulnerable en tanto se han seguido políticas pro cíclicas, en las que se ha incrementado el gasto incluso a mayor ritmo que el incremento en la recaudación, en lugar de establecer un colchón mínimo de respaldo cuando la época de bonanza, como señalábamos, de modo de no seguir corriendo detrás de la cola, como el perro, cuando las circunstancias cambian.
Ello reafirma que en economía no hay milagros, que la redistribución no se logra por decreto ni aún en los regímenes populistas que hacen gala de lograrlo mientras se vive la fantasía de la calesita de recursos hasta que el crédito se cierra y se hace insostenible. Y gobernar es atender la realidad, es ser prudente en la creación y manejo de los recursos que se generan por la conjunción de capital y trabajo, y asumir que en lugar de buscar el aplauso fácil debe priorizarse la búsqueda de incentivos, la capacitación, la instrumentación de programas de interacción social, de educación e inserción, a la par que se incentiva la radicación de capitales de riesgo, con el Estado como agente catalizador.
Las condiciones climáticas de las últimas horas “no ayudan en nada en este brote de dengue que sufre Paysandú, pues promueve que aparezcan más casos”, dijo el director departamental de Salud, Carlos Leoni. El Ministerio de Salud Pública informó que hay 76 casos autóctonos y 15 importados, sumando en el departamento 91. Pero Leoni subrayó que “considerando los casos confirmados tenemos que pensar que en realidad, como mínimo, hay 150 personas con el virus, porque hay que considerar que hay muchos asintomáticos, quienes no se presentan en los servicios de salud y no es posible realizar el debido seguimiento. No podemos –obviamente– saber el total real, pero un estimativo muy real permite ubicar en al menos 150 el total de casos”.
Los alumnos de la escuela 20 de Arbolito, Dionisia Terza, homenajearon “en un día lluvioso, con mate, chocolate para los chicos y tortas fritas”, como contó su maestra directora Gabriela Bidebirregain, a Esteban Meirelles “a quien se le denomina ahora el Gran Campeón del Pueblo” por sus recientes triunfos en las Criollas de El Prado con su tropilla Los Diablos, integrada por unos 15 caballos. “Obtuvo no solamente la Copa Mayor por ser la tropilla que más puntos logró en todo el campeonato, sino que además recibió el premio por tener las mejores montas”, relató Bidebirregain.
En el marco de los compromisos asumidos dentro del Plan Nacional de Género en Políticas Agropecuarias, el subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ignacio Buffa, la directora general Fernanda Maldonado, la directora de Desarrollo Rural Mercedes Yacosa, la gerente de Antel, Anabella Suburú y el director de Inefop, Pablo Puppo, participaron junto a mujeres rurales y del agro en el inicio de una nueva fase del programa Formadas Para Transformar.
Quedó erradicado el basural endémico de grandes dimensiones que denunciara hace casi un mes desde nuestras páginas el edil nacionalista Marcelo Tortorella, y para lo que plasmara una moción en la Junta Departamental respecto a “Expropiación y toma urgente de posesión del terreno donde existe un basural endémico a cielo abierto en las calles Batalla de las Piedras y Ciudad de Young padrón urbano N.º 7050”.
Hasta el 20 de abril se extiende el plazo para inscribirse en el primer Encuentro Nacional de Acción Ambiental Joven de Uruguay, instancia que tendrá lugar el sábado 27 de abril en Montevideo y que será marco del lanzamiento oficial de la plataforma web “Mapa Verde”.

Unas 300 personas tramitaron su credencial cívica ayer 15 de abril, al vencer el plazo de inscripción en el registro cívico nacional, en la Junta Electoral de Paysandú, alcanzando en el departamento las 9.700 inscripciones en el período, entre 2020 y 2025, considerando las elecciones nacionales y departamentales. Esto significa que se concretó el 97% de la inscripciones estimadas, 10.058.