El Paysandú FC espera por las dos firmas que faltan
Hasta el momento Progreso y Huracán no han cedido la firma, lo que complica la continuidad de los trámites a realizar para intentar formalizar la vuelta a la AUF.
“Hasta el momento firmaron todos, salvo dos clubes”, se indicó con respecto a la cesión de los derechos de los socios que conformaron en su momento al Paysandú FC, es decir Estudiantil, Centenario, Juventud Unida, Wanderers, Barrio Obrero, Independiente, Olímpicos y Deportivo América, y los dos clubes señalados.
Las dos firmas de estas instituciones sería, según dijeron quienes trabajan en el tema, lo único que resta para avanzar. Esto sería primero pagar las deudas que dejó el club por su participación en el fútbol profesional, tanto ante la AUF como con el BPS, para luego reclamar su lugar en el ámbito de la Asociación.
¿Qué se puede esperar? Al menos uno de los clubes, Huracán, no está convencido de firmar la cesión de las acciones de la Sociedad Anónima Deportiva.
“En principio no estamos afines a firmar la cesión de los derechos. Es algo que no nos ha costado nada, ni tampoco aportado nada. Es difícil pensar en el fútbol profesional en Paysandú. Acá al Paysandú FC no lo iba a ver nadie, ni siquiera regalando entradas recortando cupones en el diario”, dijo al ser consultado un dirigente de Huracán. Igual, se dejó en claro que estaba la puerta abierta para una nueva conversación con quienes apuntan a reflotar al Paysandú FC.
Mientras tanto, los inversores han estado planteando diferentes situaciones en búsqueda de afinar detalles en cuanto a cómo funcionaría el club y el relacionamiento con las instituciones del medio que, en definitiva, serían las que aportarían los futbolistas.
Se ha barajado la posibilidad del porcentaje que correspondería de una posible venta, pero también a la hora de realizar un fichaje primario desde el fútbol infantil. “Es gente seria, por eso se está conversando”, se indicó, pero restan esas dos firmas para poder dar el paso que falta.
Cuando el 30 de junio de 2019 votó en las elecciones internas del Partido Nacional (en el Liceo 5, con su credencial seria KAA), para definir el candidato único a la Presidencia por el Partido Nacional dijo: “Siempre es posible clavar una pica en Flandes”, siempre es posible obtener grandes logros con tenacidad y esfuerzo. Fue la primera frase que vino a la mente cuando al caer la lluviosa tarde de ayer sábado se conoció la noticia del fallecimiento de Jorge Washington Larrañaga Fraga, de Jorge, como se lo llamaba coloquialmente, del Guapo.
Jorge Washington Larrañaga Fraga, hijo de Jorge Larrañaga Ilarraz y de Ketty Fraga, nació el 8 de agosto de 1956 en Paysandú, donde cursó sus estudios primarios y secundarios. Estudió en la Facultad de Derecho en la Universidad de la República, especializándose posteriormente en Derecho Civil y Laboral. Hasta 1990 hizo ejercicio libre de su profesión, pero ya estaba profundamente consustanciado con la actividad política, a través del Partido Nacional, siguiendo la línea de Wilson Ferreira Aldunate.
“La verdad siento una tristeza enorme. Con Jorge decíamos cuando nos encontrábamos que habíamos comenzado juntos en 1990, él como Intendente de Paysandú y yo como edil por el partido Colorado. Estuvimos 10 años en esa, nos peleamos muchas veces, pero siempre en el buen sentido, cada uno defendiendo sus ideales. Era un adversario leal, directo, frontal, que no se guardaba nada. Era de esas personas que se puede querer o no, pero se sabía que enfrente había una persona que iba de frente, y para mí eso tenía mucho valor”.