Este 23 de noviembre Farmacias Dorotte celebró sus 82 años de permanencia en Paysandú, una empresa familiar que fundó en 1942 don Walter “Toto” Dorotte junto a su esposa Rita Acosta, que consolidaron y expandieron luego sus hijos Alberto y Julio, y a la que desde hace algunos años se sumó la tercera generación, con el aporte innovador de la Cra. María Julia Dorotte. La permanencia durante más de ocho décadas atravesadas por crisis e inevitables cambios, hablan del compromiso y resiliencia empresarial, pero también de la confianza y el respaldo de los sanduceros, por lo que en este nuevo aniversario la familia Dorotte agradece ese apoyo incondicional, mientras continúa avanzando con la mirada puesta en el horizonte y en los nuevos desafíos.
EL PIENSO Y EL ESFUERZO DE UN NEGOCIO PROPIO
Con tan solo 25 años, Walter se embarcó en este proyecto comercial, luego de dedicarle mucho pienso y también ahorro previo, por lo que significaba en aquella época emprender en un negocio propio, en un mundo muy distinto al actual en el que se promueven y apoyan los emprendimientos. “Él trabajaba en una farmacia céntrica y de ahí salió para poner su propio negocio. Obviamente que cuando abrió, ya desde un tiempo prudencialmente anterior lo venía pensando y ahorrando para financiar la puesta en marcha que requería mucho esfuerzo económico, y también que los laboratorios confiaran para poder iniciar con un stock suficiente. Es muy valorable porque si bien siempre existieron emprendedores, en aquel momento eran otras las realidades”, destacó Julio Dorotte. En esa etapa inicial desafiante, “contó con la colaboración presencial de familiares, como Beltrán ‘Tatán’ Acosta, quien fue uno de los pilares fundamentales, y funcionarios de primera línea que siempre estuvieron trabajando y al firme, muy conocidos en la sociedad sanducera como los fotógrafos Ruben ‘Pocho’ Lanterna, Abel Ozer Ami, y también María Rosa, quien luego se casó con Abel”, recordó el entrevistado. En este sentido, reconoció que esta empresa desde sus comienzos y a lo largo de su trayectoria siempre ha contado con “personas fieles y consustanciadas, que se han puesto la camiseta del comercio”.
Lamentablemente, su fundador falleció muy tempranamente con apenas 48 años, por lo que debió tomar la posta su esposa Rita, a quien luego acompañaron sus hijos Alberto y Julio más tarde. Hace 6 años se unió la tercera generación con la incorporación de María Julia, aportando no sólo su contribución profesional en la contaduría, sino también en el área informática, para atender todos aquellos aspectos que requiere la empresa en esta era digital.
EXPANSIÓN COMERCIAL EN SITIOS ESTRATÉGICOS DE LA CIUDAD
El primer hito en la expansión comercial fue en 1979 con la apertura de la segunda sucursal, Dorotte Ferrocarril, y a la que le sucedieron en agosto de 1994 Dorotte Hospital, en enero de 1996, Dorotte Uruguay y en febrero de 1998 Dorotte Norte. “Últimamente la sucursal ubicada en Uruguay e Independencia, la trasladamos a República Argentina a pocos metros de Solano García”, de modo que en este momento la empresa está presente en las zonas de mayor movimiento de la ciudad. “Desde nuestro lugar ofrecemos lo mejor posible hacia el cliente y este a la vez, ha sabido confiar en nuestra atención y responsabilidad”, significó.
SOBREVIVIR A CRISIS Y COMPETENCIA DE GRANDES CADENAS
En las últimas décadas distintas crisis y circunstancias han puesto a prueba el espíritu resiliente del empresariado sanducero en general, pero con una afectación particularmente en el rubro farmacéutico, de combustibles y comestibles. El fenómeno de la diferencia cambiaria con Argentina “ha sido difícil no sólo para la farmacia sino para muchos comercios en el rubro que estaban directamente en la primera línea de fuego en las distintas crisis que vivimos, como fue en el 82, grandísima, en 2001 más o menos y ahora en el 2022 muy grande también. Esas son crisis inevitables porque si el mismo producto sale 10 veces menos en Colón, es lógico que quienes trabajan acá vayan a comprar allá”, reflexionó. “Esa fue una crisis muy difícil de sobrellevar”, reafirmó, aclarando que aunque ahora hay una mayor paridad, igualmente los efectos de ese ‘consumismo’ aún persisten. Ello se explica porque a diferencia del 82 cuando se compraba en Colón si se tenía efectivo en el bolsillo, ahora mucha gente se asistió de las tarjetas de crédito o préstamos para compras o servicios en el vecino país, y ahora, cuando ya no existe esa diferencia “abismal” de precios, paradójicamente “la gente quedó más endeudada y en la segunda quincena ya no hay circulante, y por lo tanto hay un movimiento menor”, observó.
Al mismo tiempo el sector farmacéutico local debió enfrentarse al “desembarco que hace muchos años hicieron las cadenas de farmacias, que han inundado todo el Uruguay”, lo que en principio estaba regulado, pero ya no, “y siguen avanzando. Es una competencia un poco desleal porque son farmacias de capitales internacionales con fondos de inversión”, apuntó.
“UN AGRADECIMIENTO ENORME A NUESTROS CLIENTES”
“En este presente que nos encuentra celebrando estos 82 años, en los que nos tuvimos que ir acompasando con los tiempos, hemos podido lograr que la gente siga confiando en Farmacias Dorotte, por lo tanto, un agradecimiento enorme porque a ellos nos debemos, sin nuestros clientes no existiríamos”, remarcó. “Nosotros ponemos nuestro granito de arena en todo sentido y los clientes son los que nos aceptan. Muchas gracias por estos 82 años y vamos a seguir”, celebró Julio en nombre de la familia Dorotte.

