Disponibilidad de agua no es limitante para desarrollar industria de hidrógeno

Se obtiene 1 kilo de hidrógeno de la electrólisis de 9 litros de agua, y aunque se requiere más agua, porque se emplea también en la refrigeración del proceso, este adicional “es devuelto al ciclo hidrológico en forma relativamente inmediata”.

El Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) publicó en su página web la semana pasada informes realizados en el marco de la Hoja de Ruta del Hidrógeno Verde sobre la disponibilidad de agua para el desarrollo de esta industria en nuestro país. El informe indica que aun en cuencas superficiales “que sufren escasez hídrica con las demandas y variabilidad climática actual y no soportan más presión sobre el recurso –en especial en el verano–”, el impacto en el estrés hídrico de un proyecto de hidrógeno verde (H2V), grande o mediano, “no cambia significativamente en relación a la situación actual” .

En el marco de estos estudios se evaluó tanto la disponibilidad de agua superficial como de los recursos subterráneos. Para el agua superficial y su potencial uso para la producción de H2, se dispuso de datos diarios de caudal en diez cuencas, “las cuales fueron seleccionadas distribuidas a lo largo de todo el país, de forma de contemplar las variaciones espaciales en la precipitación, en la evapotranspiración potencial y en los suelos, además de tener distinta extensión superficial”.

ESTIMACIONES

Se realizó una comparación entre la oferta y la demanda del recurso hídrico para dos escenarios de demanda de H2V: el primero con un proyecto de escala mediana (toma de agua de unos 1000 m3/d) por cuenca Nivel 2, y el segundo con un proyecto de escala grande (toma de 7000 m3/d). Para el caso particular del Río Uruguay, explica que “considerando que la oferta de agua es notoriamente mayor, se adoptó una demanda equivalente a 10 proyectos de H2V de cada escala”. Los resultados mostraron que la demanda de agua del H2V “es insignificante en relación a los flujos naturales en la mayoría de las cuencas”. El documento también indica que “la demanda de agua para el hidrógeno verde no presenta características muy diferenciales a otros usos existentes ni en volumen, ni en ubicación geográfica y tampoco tiene la estacionalidad asociada a la demanda de riego, que es máxima cuando la oferta de caudales naturales es mínima”. De esta forma se concluye que “no hay argumentos técnicos que justifiquen una política diferencial en la autorización de concesiones de agua para la industria del hidrógeno verde”, por lo que “seguirán los procedimientos usuales de evaluación de Dinagua y esos son suficiente salvaguarda para la protección de los recursos hídricos y servicios ecosistémicos asociados”.

RECOMENDACIONES

El informe incluye una serie de apreciaciones y recomendaciones “que sirven de insumo para los instrumentos de gestión del agua y la Evaluación Ambiental Estratégica en relación al uso de agua de los emprendimientos de Hidrógeno Verde”, que son fruto, expresa, de sucesivos intercambios con los Ministerios de Ambiente y de Industria Energía y Minería.

En cuanto al uso de embalses se indica que “el mucho menor volumen involucrado en esta industria, respecto a los aprovechamientos ya existentes para riego, no justifica ninguna consideración específica”. Acerca de tomas directas desde cursos de agua, el llamado de atención tiene que ver con la reducción de disponibilidad que ocurre durante el verano, por lo que se entiende “razonable considerar un criterio diferencial de adjudicación para demandas de H2V –y eventualmente otras demandas industriales– que sea más laxa fuera de la temporada estival (donde el recurso está menos presionado) o más severa en la temporada estival, de modo de reservar el recurso para usos zafrales”. De esta forma, indica, “se flexibilizaría la autorización fuera de temporada, por un lado, y, por el otro, obligaría a contar con otra fuente de respaldo (reservorio, embalse, agua subterránea) para abastecer la industria durante el verano”.

En cuanto a la utilización de agua subterránea, menciona el informe que en función de los volúmenes y los caudales instantáneos necesarios, en las solicitudes de derecho de uso para el hidrógeno verde se van a seguir “los criterios más exigentes en relación a la información solicitada según la normativa actual”. Se considera que este “es el resguardo principal para garantizar el uso sustentable del recurso”, pero de todas formas agrega que se podría considerar adicionalmente el criterio de “proteger preventivamente el uso de aguas subterráneas poco profundas para pequeños usuarios (domiciliarios o de riego de pequeña escala) que no cuentan con otras fuentes de agua ni capacidad de inversión para pozos profundos”, lo que “conduciría a exigir a emprendimientos industriales que se desarrollan en el medio rural, como el hidrógeno verde, a tomar agua de capas más profundas”.

VOLÚMENES

Acerca del consumo de agua en el proceso de obtención del H2V, el informe indica que existen distintas metodologías para producir hidrógeno y que en particular el hidrógeno verde “es aquel que se produce mediante la electrólisis del agua –separación de las moléculas de hidrógeno y de oxígeno–, utilizando energías renovables como fuente de energía eléctrica”. En este proceso el agua se emplea como materia prima en la electrólisis y también como elemento de refrigeración. La cantidad puede variar en función de algunos factores como la calidad del agua y las tecnologías de producción y refrigeración.

“Según la relación estequiométrica de la reacción, son necesarios 9 L de agua pura para producir 1 kg H2. Sin embargo, debido a que el agua debe ser tratada para ingresar al electrolizador y además es utilizada en la refrigeración, la toma de agua necesaria para generar 1 kg de H2 es mayor que el valor estequiométricamente necesario”. Sin embargo el agua empleada para refrigeración “es devuelta al ciclo hidrológico de forma relativamente inmediata, ya sea como evaporación o como efluente del proceso”.