Automovilista alcoholizado colisionó con una motocicleta


Tras algo más de tres años de actuaciones judiciales, a pedido de Fiscalía, fue archivada -por falta de méritos- la causa abierta por la Intendencia de Paysandú contra Pablo Bentos (entonces edil departamental) y Haroldo Canoniero (al momento de los hechos Director de Tránsito) en el sonado caso de la camioneta Toyota Tacoma introducida al país por Bentos en 2012. En lugar de empadronar el vehículo, solicitó y obtuvo cinco chapas de Prueba desde el 26 de julio de 2012 al 10 de febrero de 2015.
(Nota completa para abonados y en edición impresa)
ó a unos 60, pero hubo varios reintegros en los últimos meses y los trámites que continúan son administrativos”.(Nota completa para abonados y en edición impresa)
El delegado uruguayo ante la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande (CTM), Daniel Arcieri, reiteró su planteo en el sentido de que Paysandú cuente con un laboratorio de ASSE para que se efectúen los análisis para detectar el COVID-19, evitando las demoras e inconvenientes por el traslado de muestras de hisopados a laboratorios de Salto o Montevideo.(Nota completa para abonados y en edición impresa)
La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) entregó a ASSE equipamiento valorado en más de 200 mil dólares, destinado al fortalecimiento del Primer Nivel de Atención, es decir, Policlínicas y Centros de Salud. Se recibieron ecógrafos, oxímetros, electrocardiógrafos y camillas, entre otros insumos.
El escribano Mario Bandera, exalcalde de Quebracho y excandidato a la Intendencia de Paysandú por el Partido Nacional, fue designado como asesor jurídico de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), con un contrato por un año –renovable– con una retribución de 5.000 dólares mensuales.
(SINAE)
Ayer se realizaron 10.892 análisis y se detectaron 712 casos nuevos de COVID-19. Esta es la vez que se realizaron más tests desde que comenzó la pandemia y la cantidad máxima de casos nuevos detectados en 24 horas.
De esta totalidad de casos, 481 corresponden a Montevideo, 88 a Maldonado, 12 a Tacuarembó, 11 a Durazno, 6 a Artigas, 6 a Treinta y Tres, 5 a Cerro Largo, 5 a Salto, 4 a Soriano, 2 a Lavalleja, 2 a Paysandú, 1 a Flores, 1 a Río Negro y otro a Rocha.
A su vez, se rompió el récord de muertes. Lamentablemente, fueron ocho las registradas este miércoles. Se trata de un paciente de Canelones de 80 años, otro paciente de Tacuarembó de 54 años y 6 pacientes de Montevideo de 62, 69, 80, 81, 87 y 91 años. Hasta el momento son 128 las defunciones por COVID-19 en Uruguay.
Hay 5.008 personas que están transcurriendo la enfermedad, es decir, casos activos y 59 de ellos están en cuidados intensivos. El de los casos activos es otro récord alcanzado desde que llegó la pandemia en el mes de marzo. Todos los departamentos siguen con casos activos.
(TELEMUNDO)
Las autoridades toman en cuenta tres condiciones para acelerar la llegada de una vacuna contra el coronavirus: que sea una vacuna de calidad, que haya disponibilidad, y que pueda llegar lo antes posible.
La cantidad de población que tiene el país es un punto a favor de la disponibilidad, señalaron a Telemundo fuentes de Presidencia; agregaron que no hay ninguna negociación cerrada, sino un abanico de posibilidades.
Dirigentes de la oposición señalaron que países vecinos de la región avanzaron más rápido en la compra de vacunas.
El senador Charles Carrera señaló que “mientras la región ya instrumenta la inmunización”, el país sigue “esperando acciones concretas del gobierno”.
El diputado comunista Gerardo Núñez criticó la capacidad de gestión de las autoridades sanitarias en este asunto, y señaló que mientras la región “avanza en el calendario de vacunación”, el país le tendrá que pedir la vacuna “a los Reyes Magos”.
El gobierno se inscribió en el mecanismo Covax, de la Organización Mundial de la Salud, para acceder a un millón y medio de dosis, según informó Presidencia el 13 de octubre.
El presidente Lacalle Pou aclaró también que el gobierno explora otras opciones para acceder a la vacuna lo antes posible.

Desde el sábado, en la zona A del Balneario Municipal, muy cerca de donde bajan embarcaciones o ingresan vehículos de emergencia, se podrá disfrutar con el alquiler de pequeñas embarcaciones para entretenimiento acuático. Entre ellas la conocida “banana board”, kayaks, paddle boards y un sillón inflable, última novedad en este tipo de botes inflables de recreación.
(Nota completa para abonados y en edición impresa)
El tenis uruguayo tiene un representante sanducero en Estados Unidos. En la Universidad de Troy, Alabama, Francisco Erramuspe, de 19 años, estudia economía de la mano de una beca deportiva. Gracias al tenis. Asegura que experimenta una oportunidad única y que, dentro de sus aspiraciones a futuro a nivel profesional, se encuentra representar al país en una Copa Davis.
Los clubes de la Primera División del fútbol uruguayo decidieron ayer por unanimidad en Consejo de Liga de la AUF, reunido al aire libre en la platea América del Estadio Centenario, que el Torneo Clasurua 2020 se dispute en su formato original, es decir con sus 15 fechas. Este certamen no se pudo celebrar este año debido a las postergaciones que generó la pandemia de coronavirus.
Ese proyecto apunta a fortalecer la capacidad de los actores locales, para evaluar la degradación de tierras y tomar decisiones informadas, hacia la promoción del manejo sostenible y la preservación de bienes y servicios proporcionados por esos ecosistemas.
Uruguay participó junto a Burkina Faso, Níger, Kenia y Kirguistán, países muy diferentes, que tienen en común que el sector ganadero es central para su economía y la vez juega un rol clave en los medios de vida de las poblaciones locales.
En el mundo, las personas dependen en gran medida de los pastizales y tierras de pastoreo para la producción de alimentos y forraje, ya que son la principal fuente de carne y productos lácteos.
Además, Jimena Pérez, que fue la consultora nacional para el proyecto en Uruguay, señala que el 70% de las tierras de pastoreo del mundo se encuentran en países en vías de desarrollo.
Al mismo tiempo, los pastizales representan alrededor de un tercio del carbono total de todos los ecosistemas terrestres y ofrecen muchos otros servicios ecosistémicos: albergan y conservan diversidad biológica, controlan la erosión del suelo y mitigan las inundaciones, entre otros aportes.
Por estos motivos, evaluar procesos de degradación de tierras e identificar opciones para su gestión sostenible es una necesidad. En el mundo, una proporción importante de los ecosistemas gestionados y naturales se están degradando como resultado de la acción humana.
El último reporte “Perspectiva Global de la Tierra” señala que entre 1998 y 2013, el 20% de la superficie terrestre con vegetación mostró tendencias persistentes a la disminución de la productividad, que se manifiestan en el 20% de las tierras de cultivo, el 16% de las tierras forestales, y en el 19% pastizales y en el 27% de las tierras de pastoreo.
Esto demuestra el enorme nivel de impacto que absorbe la tierra que, se prevé, aumentará. Los pastizales del mundo, y nuestro campo natural, no escapan de estas presiones ”, advierte Pérez.
En Uruguay, el proyecto fue ejecutado entre la FAO, la UICN, el MGAP, así como el Ministerio de Ambiente (entonces parte del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente).
Durante tres años, una serie de actividades realizadas en el país permitió avanzar en el desarrollo de un sistema de monitoreo e información sobre el campo natural.
La elaboración de esta publicación es uno de los aportes para el monitoreo: busca describir y analizar lo que le está sucediendo al agroecosistema y las causas directas y subyacentes que resultan de las actividades humanas y lo explican.
Conocer las presiones que ejerce la sociedad sobre los campos se vuelve imprescindible para comprender el porqué del estado del campo natural y los impactos sociales y ambientales que se producen.
Esto permite identificar posibles respuestas de la sociedad y construir políticas públicas entre el Gobierno, la sociedad civil, la academia y el sector privado para mejorar en la calidad de vida, el desarrollo social y económico del país, y para revertir o mitigar las situaciones no deseadas.
“La descripción y análisis de información de diversos orígenes se hizo con base en una visión colectiva, desarrollada en consultas a las partes interesadas, en las que se identificó una serie de temas relevantes, sus indicadores correspondientes y fuentes de información”, explica Pérez.
El análisis realizado abarca 20 años de evolución de los pastizales, desde el año 2000 hasta el 2020 y concluye que el agroecosistema campo natural “enfrenta grandes desafíos”.
A partir del año 2000, como consecuencia del crecimiento global de la demanda de alimentos, materias primas y biocombustibles, se aceleraron las transformaciones de los campos en la región y también en el Uruguay: se expandió la frontera agrícola, afectando ecosistemas de gran valor y a comunidades locales asentadas desde tiempos inmemoriales.
Una cifra que ilustra los cambios que se dieron en Uruguay es la pérdida del 13,79% de la cobertura del campo natural entre el año 2000 y 2015.
Esas variaciones en el uso del suelo se reflejan en una fragmentación del paisaje, pérdida de biodiversidad, invasión de exóticas, erosión de suelos, afectación en la calidad del agua y cambios en los estilos de vida rural.
La migración rural y la concentración de la tierra son ejemplos negativos de cambios en la vida rural del país, pero también se dio una mejora en las condiciones de vida en la población rural dispersa.
“La mayoría de los trabajos revisados señala que, a pesar de estas transformaciones, el Bioma en general y en particular los campos naturales del Uruguay logran mantener aún parte de sus características originales, en especial una rica biodiversidad y producción forrajera, además de su capacidad de brindar servicios ecosistémicos y de retener carbono en sus suelos ”, matiza Pérez.
Uruguay, un país con un 93% del territorio con suelo productivo apto para la explotación agropecuaria, espera duplicar la producción actual de alimentos en los próximos años y, en este contexto, es esperable que las presiones sobre el campo natural se incrementen y es una de las premisas en las que se basa este trabajo.
En el período analizado se dieron avances importantes en el conocimiento, protección, gestión del campo natural; sin embargo, de los trabajos revisados y de las instancias de consulta realizadas surge que estos son aún insuficientes para garantizar el uso sostenible de uno de los principales activos del país.
Entre los principales retos que identifica el trabajo recientemente publicado, el primero es el de profundizar y difundir el conocimiento sobre los pastizales, un agroecosistema tan diverso —en sus dimensiones ambientales, pero también sociales y económicas— que aún presenta aspectos desconocidos relevantes para asegurar su uso sostenible.
También se identifica como desafío el poder atender los problemas de transformación y degradación del campo natural, que la biodiversidad, pero también la calidad de agua, la erosión del suelo y el almacenaje de carbono orgánico, la producción primaria y secundaria, la vida de la gente y la economía de miles de productores y del país.
El libro también señala la necesidad de contar con nuevos marcos normativos para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad que incorporen explícitamente el enfoque de servicios de los ecosistemas y la importancia de la biodiversidad para el bienestar humano.
Por último, recomienda mejorar la articulación, el diálogo y el compromiso entre el Gobierno, la academia, la sociedad civil y el sector privado y sus organizaciones, “para consolidar políticas de Estado que valoren y sostengan esfuerzos hacia el manejo sostenible del campo natural” .
© 2020 Diario El Telégrafo · 18 de Julio 1027, Paysandú, Uruguay · (598) 4722-3141 · redaccion@eltelegrafo.com | Anunciantes