Barrio Obrero quiere “Cero Estrés”
Barrio Obrero elevó un proyecto ante la Liga Sanducera de Baby Fútbol, que fue derivado a los clubes y que seguramente sea tratado en las siguientes sesiones. Raúl Zapata encabezó la idea junto a la Dra. Virgina Gilardi y el profesor Martín Keromé, con el objetivo de sacarle presión a los jugadores en cuanto a resultados, y apostar a trabajar en los valores deportivos.En el proyecto se establece que mucho se entrena en cuanto al fútbol en sí, pero no siempre se hace hincapié en los valores durante los entrenamientos. “A los niños se les enseña desde muy pequeños valores de competición donde lo importante es rendir y conseguir la victoria por encima de todo”, cuando en realidad “el fútbol infantil es un deporte de transmisión de valores” como “la diversión, el trabajo en equipo, el respeto al árbitro, los compañeros y los rivales”.
Además, se establece que “el practicar deporte conlleva también una educación donde se enseña al niño y a la niña a socializarse con el resto de los compañeros”, por lo que “la adquisición de habilidades sociales es muy importante”.
¿Qué propone Barrio Obrero para el próximo año? Que las categorías 2015 (que comenzará a jugar en 2021), 2014 y 2013 sean recreativas, sin tener puntos en juego.
“El niño quiere jugar como los mayores, y como el adulto el niño quiere ganar, pero debe aprender a esperar, a actuar pensando en el futuro, lo cual no es fácil. No se trata de la satisfacción del juego realizada en el momento, sino que el juego le sirva para prepararse a enfrentar en el futuro las diferentes situaciones”, dice el proyecto.
En ese aspecto, “se debe preparar su tarea y organizarse en beneficio de ese desafío”, con la finalidad de “poder trabajar con tranquilidad, sabiendo que no se tiene presión para llevar adelante ese proceso”.
Además, Barrio Obrero propone que se inscriban más de los 18 jugadores que se aceptan en la categoría recreativa, entre otros puntos, pero especialmente apuntar a descontracturar y quitarle presión a la presencia de los chicos adentro de la cancha, y evitar también la presión de los padres.
En un año marcado por la pandemia del coronavirus, la temporada del rugby uruguayo pudo completarse en todas las categorías, algo de destacar en este contexto y ante las exigencias de los protocolos sanitarios en un deporte de mucho contacto. El presidente de la Unión de Rugby del Uruguay (URU), Santiago Slinger, ponderó este aspecto al comentar que todos los clubes pudieron tener competencia –y finalizarla– pese a que los certámenes fueron más cortos.
Para la aventura no se necesita ir lejos. Está ahí nomás, en el arroyo San Francisco, donde un grupo de canoeros y kayakistas de todas las edades del Amandayé Ipeguá realizaron la segunda travesía familiar. ¿Cómo estuvo, Rossina?[/caption]
Los amarres sirven como bancos. Las cañas están aseguradas y los anzuelos esperan atraer algunos peces. Los dos jóvenes parecen reflexionar ante el paisaje, el Sol en su cara, el susurro del río. Quizás esa sea la mejor parte de la tarde. Cuando llegue la noche, solo habrá que tomar los cascos e iniciar el retorno a casa.[/caption]
Protegidos del Sol por el paredón del Astillero, un matrimonio y su pequeña hija mira a un grupo de jóvenes que llegan o inician la navegación por el Uruguay en canoas y kayacs. En la zona del parque Guyunusa.[/caption]
El palo mayor de la vela que impulsa al barco velero traza –con la complicidad del Sol del atardecer– una línea recta que parece impactar de lleno con la estela que deja el pequeño bote a motor. El imponente río Uruguay en la hora del ocaso, del silencio, del disfrute.[/caption]
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La guitarra revela que conoce de diferentes horizontes. El trovador templa sus cuerdas, mirando distraídamente. “Cómo haré para tomarte en mis adentros, guitarra… Cómo haré para que sientas mi torpe amor, mis ganas de sonarte entera y mía…”. Inolvidables versos de Alfredo Zitarrosa en “Guitarra negra”.[/caption]
Ludmila Suárez y Romina Rojas disfrutan en el Balneario Municipal. Toman precauciones pues están alejadas de otros veraneantes. Pero no por eso pierden oportunidad de tomarse una selfie con el teléfono celular de Ludmila. No hay que descuidar las redes, esa ventana a través de la cual compartimos gran parte de nuestra vida.[/caption]

La vecina localidad de San Javier, en el departamento de Río Negro, ha sido uno de los lugares emblemáticos del Corredor de los Pájaros Pintados, la región turística que se impulsó mediante sucesivos acuerdos entre el Ministerio de Turismo y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID. En el lugar el turismo pasó de ser una utopía a una realidad, relató Nelly Chulak, integrante del Grupo local de Turismo de San Javier.





