Realizaron en Paysandú primer curso en Uruguay de aplicadores con drones
Explicó sobre el curso que la idea “no es enseñar a manejar un dron, que eso lo hace el que vende el producto, sino que nosotros generamos información a los aplicadores sobre cómo manejar el dron desde el punto de vista tecnológico para realizar aplicaciones seguras y todos los cuidados que hay que tener en relación al medio ambiente y a la salud humana”.
ASPECTOS PARTICULARES
En cuanto a la normativa, requieren autorizaciones de Dinacia, Ministerio de Defensa, registro, permiso de operador, licencia aeronáutica y seguro de responsabilidad civil. En cuanto al MGAP, registro obligatorio de la empresa o uso propio y del equipo.
Rigen las mismas restricciones de distancia que las aplicaciones aéreas: 500 metros a centros urbanos y suburbanos, 500 metros a centros educativos y 30 metros a cursos de agua.
En cuanto al equipamento, no tienen cómo regular la presión de trabajo, por lo que la regulación del tamaño de gotas la hacen por RPM del disco rotativo. No tienen agitador, lo que implica que para ciertas formulaciones que tienen altos requerimientos de agitación deban hacerse pruebas a escala y lograr estabilidad del producto en el tanque por 10 minutos (lo que dura aproximadamente la batería del equipo).
En cuanto a la tecnología de aplicación, se habló de bajos volúmenes de aplicación (más problemas de incompatibilidad). Los tamaños de las gotas son evaluados entre 50 y 180 micras, a pesar de que el monitor indica 400 micras, lo que aumenta las probabilidades de deriva. Velocidad de viento recomendada 4 a 10 km/h , siendo muy susceptible a los cambios en las condiciones de viento. No se debe aplicar a menos de 4 km/h (probabilidades de Inversión térmica).
Por lo tanto, se recomienda el uso de estabilizadores de tanque, antiderivas y antievaporantes. Sobre los desafíos, se refirieron al aumento de la capacidad operacional, investigación científica con ensayos de eficacia de los productos fitosanitarios y reducción del riesgo de deriva.