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¡Hora de comer!
Diversos dilemas surgen a la hora de alimentar a nuestras mascotas, por ejemplo la clásica disyuntiva respecto a qué es mejor… si la comida industrial o la casera, cuáles marcas son mejores, precio, etcétera. Porque en definitiva todo pesa en el bolsillo del propietario y porque además las mascotas no son virtuales y ¡tienen que comer! Al respecto, Con-tacto Animal conversó con el Dr. Eduardo Casas, veterinario con experiencia de muchos años en este sentido, quien aconseja a las familias a informarse siempre antes de adquirir una comida envasada y, sobre todo, tratar de no adquirir productos que vengan fraccionados, “sueltos”. Dada la gran variedad en marcas, calidad, precios, lugares de venta que hay en la actualidad, la decisión sobre cuál es la comida más adecuada en calidad y precio para cada mascota es una odisea que en algún momento todo dueño responsable debe atravesar.
Aclara el Dr. Casas que “lo importante es nutrir a la mascota lo mejor posible y adquirir la comida con el asesoramiento de un veterinario, para saber qué es lo mejor para cada animal en particular, porque dentro de los alimentos hay desde muy buenos a muy malos”.
“La gente debe entender que la ración no es solamente un elemento que facilita la vida, que le das la comida al perro o al gato de esta forma y te olvidás. Es mucho más que eso. La idea es no solamente sustituir una comida casera y que la ración lo llene, sino que lo nutra efectivamente. Y eso es lo más difícil, porque las comidas buenas son caras, a veces más que la carne misma”, explica.
Especifica que las comidas de mala calidad pueden generar problemas de salud, tales como vómitos, diarreas, caída de pelo, rascado intenso, entre otras. Aunque, paralelamente, no todas las comidas malas perjudican a todos los animales ni las buenas les caen siempre bien; todo depende de cada individuo en particular. También sucede que en un hogar multi-mascota, a algunas les gusta cierta comida y a otros otra, hasta rechazando la comida más cara y mejor promocionada.
En todo caso, lo ideal es encontrar una comida de mediana calidad a un precio razonable, para lo cual siempre es bueno solicitar asesoramiento profesional, a lo que el Dr. Casas animó a los propietarios de mascotas, dado que “nadie va a cobrar por recomendar una comida u otra”.
En cuanto a las diferencias en la alimentación de las especies más populares en nuestros hogares, explica que la ración para gato suele ser “muy palatable”. La comida felina “viene con una palatabilidad más alta que la del perro y cuando éste mete la lengua ahí, le encanta. Aunque no es lo ideal. El problema no es la ración en sí, sino que lo que le hace mal al perro son los excipientes, que son diferentes”.
Finalmente, si se opta por la comida casera, es preciso recordar que “harán falta aportes nutricionales en forma de suplementos de fósforo, calcio, núcleo vitamínico”, por lo que siempre la consulta veterinaria es recomendada, para que el animal alcance un grado aceptable de bienestar y lo podamos disfrutar en salud.
¡Hola, gusto en saludarlos! Soy Falucho, y puedo comunicarme con los lectores de Con-tacto Animal gracias al servicio de interpretación de uno de mis congéneres, Eragon, que cada semana presenta invitados en su diván, en la página “canina” de los viernes de EL TELEGRAFO. Mi historia es ampliamente conocida en Paysandú y precisamente esto de comunicarnos entre especies es lo que ha servido para que yo me convierta en un ejemplo de cómo es posible la convivencia entre ustedes y nosotros cuando todos ponen algo de su parte.
Es común que quienes tienen perros de raza pura quieran cruzarlos y generar descendencia para conservar la línea familiar, para comercializar o para quedarse con algún cachorro, porque es el hijo de la querida mascota. Pero… ¿qué pasa cuando se tiene como mascotas una pareja de ovejero alemán y además se toma la decisión de quedarse con todos los cachorros?

Gastón Cossia nació un 8 de octubre y tiene 49 años. De profesión veterinario, es titular de dos clínicas capitalinas, diputado suplente por el Partido Nacional y desde hace pocos meses se desempeña como director ejecutivo del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA). Tiene tres hijos –Máximo, de 18 años, Candela, de 17, y Joaquina, de 9– y la familia se completa con Jazmín, la perrita que a sus 15 años sigue acompañándolos a puro amor.

Laura de León tiene 50 años, nació un 23 de agosto y es una comerciante sanducera madre de dos adultos jóvenes que ya volaron del nido –uno está en Francia y el otro en Montevideo–, en tanto ella convive en su hogar con 40 criaturas cuadrúpedas, cada una de las cuales es motivo de sus desvelos, junto con los cientos que no puede tener con ella pero a los que afanosamente atiende bajo cualquier circunstancia, rescata del sufrimiento y el hambre, o les busca hogar.
Marilina Odella tiene 45 años, nació un 7 de diciembre y trabaja en la oficina de Relaciones Humanas de Azucitrus. Vive con su esposo Jorge, su hija Carolina y su madre Pocha, y la familia se completa con 5 perros y 3 gatos.
