
El Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República (UdelaR) ha estado desarrollando un proyecto innovador para monitorear meteoros y bólidos en el cielo uruguayo. Encabezado por el astrónomo Gonzalo Tancredi, este proyecto ha logrado instalar una red de estaciones en las azoteas de 20 liceos de todo el país, con el objetivo de registrar y analizar estos fenómenos celestes.
Este profesional, junto a dos estudiantes de esa facultad, estuvieron en el Liceo N° 1, donde está ubicada la estación en Paysandú, para realizarle refacciones. La otra estación en el departamento se encuentra en el liceo de Guichón. “Es una red de estaciones para el monitoreo de lo que se suele llamar meteoros, o meteoros movilizantes, o bólidos, o también estrellas fugaces”, explicó Tancredi a EL TELEGRAFO.
Desde hace cinco años, el equipo de la Facultad de Ciencias ha desplegado cámaras en liceos ubicados en todos los departamentos del país, diseñadas para capturar todo el cielo en una sola imagen, lo que permite detectar cualquier objeto brillante que atraviese la atmósfera terrestre. La del Liceo N° 1 existe desde fines de 2022.
Los datos recopilados por estas estaciones son de gran relevancia para la comunidad científica. Según aseveró Tancredi, director del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias, los registros permiten identificar la trayectoria de los bólidos y estimar si algún meteorito podría haber llegado a la superficie. Este tipo de eventos, aunque poco frecuentes, han ocurrido en Uruguay, como el meteorito que atravesó el techo de una casa en San Carlos en 2015.
Además, al contar con detecciones simultáneas desde varias estaciones, es posible determinar la órbita que estos objetos tenían antes de ingresar a la atmósfera, lo que proporciona información valiosa sobre el material que ingresa desde el espacio exterior.
En esta gira “hemos estado haciendo una recorrida por Trinidad, Guichón y Paysandú, haciendo algunas mejoras y reparaciones de estaciones que tenían sin funcionar las cámaras desde algunas semanas o meses”.
“Cada estación cuenta con una cámara que apunta al cielo y en una sola imagen toma todo el cielo. Entonces, lo que vemos es si hay algún tipo de cambio del brillo, o si está pasando algún objeto brillante por encima de la cámara; o sea, hace una grabación durante el tiempo que dura el evento. Eso queda registrado en cada una de las estaciones y luego esa información se envía al servidor central que tenemos en la Facultad de Ciencias”, ahondó el astrónomo.
Colaboración científica y educación
El proyecto, que inició en 2019, ha recibido apoyo de diversas fuentes, incluyendo la Comisión Sectorial de Investigación Científica de Udelar, la embajada de Estados Unidos, y el Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba).
Además, la iniciativa ha fomentado la participación de estudiantes y profesores de los liceos donde se encuentran las estaciones, quienes colaboran en la clasificación de los videos registrados. Este proceso, que implica distinguir entre fenómenos relevantes como bólidos y otros objetos como aviones o pájaros, se ha convertido en una experiencia educativa y de ciencia ciudadana.
“Tenemos hoy en día una colaboración con la Inspección de Astronomía de Secundaria para que los profesores, conjuntamente con los estudiantes de todo el país, hagan una clasificación, un taller, para colaborar con este proyecto que, en definitiva, es un proyecto de ciencias subyacentes, de ciencia ciudadana, de participación de la gente en la producción científica”, subrayó Tancredi.
Desafíos y avances tecnológicos
Uno de los retos más grandes que enfrenta el equipo es el volumen de datos generados. Para hacer frente a esto, se han desarrollado algoritmos de clasificación automática mediante machine learning, lo que permite un análisis más eficiente de la gran cantidad de información recolectada.
El proyecto, denominado Bocosur (Bólidos del Cono Sur), ya está comenzando a publicar sus primeros resultados y sigue avanzando en su objetivo de mapear y estudiar los fenómenos meteoríticos en Uruguay.
Alcance internacional
Tancredi subrayó que existen pocas redes de monitoreo de este tipo en el hemisferio sur, lo que convierte a esta iniciativa en un proyecto pionero. Aunque por el momento no se ha registrado ningún meteorito nuevo, el equipo está optimista y continúa con su labor de investigación, con la esperanza de que el próximo gran hallazgo esté a la vuelta de la esquina. “Ya va a aparecer alguno”, dijo.
Los interesados en conocer más sobre este fascinante proyecto, pueden visitar la página web de Bocosur (http://bolidos.astronomia.edu.uy/), donde se encuentra más información sobre los avances y descubrimientos realizados hasta la fecha.