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Patricia Vásquez Varela destaca alcances de propuesta para preservar medio ambiente
La dirigente nacionalista Patricia Vásquez Varela, quien trabajó en el grupo de técnicos que ha redactado las bases del programa sobre medio ambiente incorporado a la propuesta del precandidato Luis Lacalle Pou, delineó a EL TELEGRAFO alcances de los puntos identificados en esta área como elementos de trabajo.
Explicó que en el Uruguay de hoy “el Estado no es capaz de coordinar sus propias políticas de protección del medio ambiente (por ejemplo, las políticas de recolección y de tratamiento de residuos urbanos). Tampoco existen prácticas eficaces en temas tan cotidianos como el control de la emisión de gases y de ruidos molestos por parte del parque automotor. Sigue habiendo déficits importantes en materia de saneamiento, tratamiento de efluentes y procesamiento de desechos. En algunos casos, las peores agresiones al medio ambiente provienen del propio Estado. Por ejemplo, el Estado es el principal productor de basura tecnológica, y el modo en que la maneja es muy pobre”.
Consideró que “en este marco, la emergencia ambiental de mayor magnitud es el agua. En 2004 los uruguayos aprobamos una reforma constitucional que declaraba el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental. Sobre los siguientes gobiernos recayó la responsabilidad de hacer efectiva esa declaración. Pero trece años no fueron suficientes para tomar medidas eficaces”.
“No sólo se trata del estado de nuestras fuentes de agua potable, afectadas por el uso indebido de sustancias y por el tratamiento inadecuado de efluentes industriales y urbanos. Además, sigue habiendo carencias conceptuales para enfrentar el tema. Por ejemplo, hasta ahora no se ha incorporado de manera sistemática la noción de cuenca como objeto de legislación y de acción pública. Persisten también serios problemas de gestión, como las grandes pérdidas de agua potabilizada en la red de OSE”, expuso.
Explicó que en el Uruguay de hoy “el Estado no es capaz de coordinar sus propias políticas de protección del medio ambiente (por ejemplo, las políticas de recolección y de tratamiento de residuos urbanos). Tampoco existen prácticas eficaces en temas tan cotidianos como el control de la emisión de gases y de ruidos molestos por parte del parque automotor. Sigue habiendo déficits importantes en materia de saneamiento, tratamiento de efluentes y procesamiento de desechos. En algunos casos, las peores agresiones al medio ambiente provienen del propio Estado. Por ejemplo, el Estado es el principal productor de basura tecnológica, y el modo en que la maneja es muy pobre”.
Consideró que “en este marco, la emergencia ambiental de mayor magnitud es el agua. En 2004 los uruguayos aprobamos una reforma constitucional que declaraba el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental. Sobre los siguientes gobiernos recayó la responsabilidad de hacer efectiva esa declaración. Pero trece años no fueron suficientes para tomar medidas eficaces”.
“No sólo se trata del estado de nuestras fuentes de agua potable, afectadas por el uso indebido de sustancias y por el tratamiento inadecuado de efluentes industriales y urbanos. Además, sigue habiendo carencias conceptuales para enfrentar el tema. Por ejemplo, hasta ahora no se ha incorporado de manera sistemática la noción de cuenca como objeto de legislación y de acción pública. Persisten también serios problemas de gestión, como las grandes pérdidas de agua potabilizada en la red de OSE”, expuso.