El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, ingeniero agrónomo Fernando Mattos, recorrió en la víspera predios afectados por el viento y el granizo en el norte del departamento de Río Negro, señalando que “granizadas siempre hay, pero difícilmente se encuentre una zona que abarca entre 60.000 y 70.000 hectáreas, de afectación total, en donde hay cultivos de alrededor de 20.000 hectáreas afectados, de acuerdo a los datos preliminares que venimos relevando con los productores”.
El secretario de Estado, tras la recorrida, se reunió con productores y dirigentes gremiales en la ciudad de Young, participando de la reunión integrantes de la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, que previamente hicieron un relevamiento del impacto del temporal en nuestro departamento. Enfatizó que “como pocas veces, se ha visto un daño tan irreversible de cultivos, especialmente de soja, maíz y sorgo, los tres cultivos de verano de mayor área en el país fuera del arroz, que en este episodio del temporal no se vio afectado”. Sin embargo, hizo notar que el impacto “no será tan grande en aquellos que tienen los cultivos asegurados”.
Acotó que le llamó la atención “el daño en los cultivos, porque habitualmente se ven afectadas una parte de la chacra o una franja, pero ver extensiones importantes de cientos de hectáreas dañadas de punta a punta, en donde el ancho en donde pasó la combinación de viento y granizo, es lo bastante inaudito que hemos visto en esta oportunidad”.
Mattos reconoció que fue “una combinación de muy fuertes vientos, tipo turbonada, sumado a granizada muy intensa, con daños en infraestructura, no con muchos daños a nivel urbano pero sí rural, afectando cultivos, forraje almacenado, infraestructura de tambos, algunas viviendas, galpones, maquinaria, sistemas de riego que fueron volcados y pueden tener daños importantes, además del tema eléctrico, con muchas columnas dañadas, y hemos visto a equipos de UTE haciendo enormes esfuerzos para restablecer la energía”.
EN PAYSANDÚ
Varias chacras de diferentes zonas del departamento de Paysandú y el norte de Río Negro se vieron afectadas por el fuerte viento y granizo caído durante la tarde y noche del pasado viernes, en algunos casos con pérdidas totales. A eso se suma que fueron derribadas decenas de columnas de UTE, por lo que varias zonas permanecieron durante horas sin energía eléctrica.
El ingeniero agrónomo Luis Simean, gerente de Copagran filial Paysandú, manifestó a EL TELEGRAFO que “hubo franjas que se vieron bastante afectadas por el granizo y viento, siendo un temporal generalizado. En la mayoría de los lugares fueron lluvias que vienen muy bien por la etapa en la que están los cultivos, pero en las zonas donde fue intensa la manga de piedra hizo bastante daño, incluso contamos con varias chacras que deberemos denunciar porque el daño fue total, arrasando con todo lo que era hojas, flores, y las chauchas que ya estaban generándose en esta etapa de los cultivos, dejando solo los palitos”.
Consideró que los cultivos “están entrando en la etapa reproductiva, seguramente pueden tener algún rebrote y algo de rendimiento pueden lograr”, dijo, aunque aclaró que “es muy prematuro decirlo y hay que ver como están las chacras”, entendiendo que “cuanto más atrasado esté el cultivo –en la etapa vegetativa–, más posibilidades tiene de recuperarse”.
COPIOSAS LLUVIAS
El norte del departamento de Paysandú recibió copiosas lluvias durante las últimas horas, con registros que alcanzaron los 165 milímetros entre las 10 y 17 horas de este domingo. En tanto, en la zona de Guaviyú llovió 136 milímetros.
Por su parte, la estación Inumet ubicada en el Aeropuerto Chalkling recibió 44 mm en las últimas 48 horas, tomando como referencia desde las 18 horas del viernes hasta las 18 del domingo.

