Dos uruguayos condenados por asalto en Concordia

La Justicia de Concordia condenó a dos uruguayos y un tercer hombre al comprobarse su autoría en el asalto perpetrado en una casa de cambio de divisas en la citada ciudad entrerriana. En un juicio abreviado –según informó Concordia Policiales–, la vocal Clara Mondragón condenó a tres individuos por un robo agravado a mano armada en un domicilio donde funcionaría una casa de cambios. Los uruguayos Diego Sebastián Machense Castro y Franco Matías Moneta Austria recibieron una pena de tres años de ejecución condicional. Por su parte, el concordiense Gonzalo Sebastián Ojeda, quien facilitó la fuga de los primeros y brindó su hogar como centro de operaciones, también fue condenado.

El hecho ocurrió el 22 de octubre de 2024, en una propiedad situada en la intersección de calle San Juan y Antonio de Luque, donde funcionaría una casa de cambios. Ese día, Machense y Moneta, vestidos de enfermeros llegaron al lugar con la intención de cambiar pesos argentinos por dólares. Los hombres estaban armados, irrumpieron en el inmueble, redujeron a los propietarios y robaron más de 10 millones de pesos argentinos y 2.000 dólares. En tanto, Gonzalo Ojeda, quien había prestado su camioneta para la fuga, no sólo colaboró en la huida, sino que también preparó su vivienda como “base de operaciones” donde se planificó el robo.

La investigación realizada por la División Investigaciones incluyó el análisis de pruebas, registros fílmicos y una serie de operativos en el terreno. Esto permitió identificar a los tres implicados en el robo. El 14 de noviembre, las autoridades ejecutaron tres órdenes de captura que resultaron exitosas.
Sebastián Castro Machense fue detenido por la Gendarmería Nacional cuando intentaba ingresar a Argentina a través del puente internacional Salto-Concordia, mientras que Franco Matías Moneta Austria fue aprehendido por Interpol Uruguay en la ciudad de Salto.
Finalmente, la División Investigaciones realizó un allanamiento en la casa de Gonzalo Ojeda, donde se secuestraron importantes pruebas: un arma de fuego calibre .22, ocho cartuchos completos, seis teléfonos celulares y un Renault Stepway, vehículo utilizado en el robo.