La reciente zafra arrocera en Uruguay presentó desafíos significativos debido a condiciones climáticas adversas. La falta de agua en las represas al inicio de la zafra provocó una reducción en la superficie sembrada, mientras que el exceso de lluvias retrasó la cosecha y ocasionó pérdidas totales en algunas chacras.
Según la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), estas condiciones climáticas adversas resultaron en una pérdida aproximada de 400 kilos por hectárea. A pesar de estos contratiempos, la caída de las existencias mundiales de arroz y las restricciones a la exportación desde India han mantenido los precios internacionales del arroz al alza. En este contexto, más del 70% de la cosecha ya se ha comercializado a valores muy elevados. Este escenario llevó a la industria y a los productores a acordar un precio provisorio récord de U$S 17,15 por bolsa de 50 kilos de arroz.
Según un análisis publicado por Exante, “los altos precios permitieron mantener muy buenos márgenes en el cultivo de arroz, pese a costos de producción que permanecieron elevados”. La consultora proyecta que los arroceros propietarios de tierras lograron un margen neto de unos U$S 800 por hectárea, mientras que los arrendatarios alcanzaron aproximadamente U$S 700 por hectárea.
En ambos casos, esto representa una mejora de unos U$S 400 por hectárea en comparación con zafras anteriores, constituyendo el mejor desempeño en términos de resultados en más de una década.

