La iniciativa fue liderada por Ezra Eeman, experto en IA de WAN-IFRA y director de Estrategia e Innovación de la emisora pública holandesa NPO. A juicio de valor de Ezra, llegado el momento, y con un soporte de proporciones, mientras las redacciones seguirán incorporando y revisando las inconsistencias.
En el Centro Cultural y del Forum des Halles comenzó una gran retrospectiva sobre los abusos cometidos por el régimen de los “Jemeres Rojos”, hace aproximadamente cincuenta años.
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Es prudente recordar que desde el seminario web se examinó cómo las redacciones están adoptando la IA. Se exploró las herramientas e interfaces emergentes y se profundizó en las preguntas estratégicas que determinarán el papel del periodismo en un mundo con una invasión de las IA. Para Eeman, hay una proyección muy clara: “la IA ya no es opcional para las redacciones, es una cuestión existencial”, dijo Eeman. Tras esta afirmación, concluye que aún falta una convicción, o por lo menos una percepción, para afirmar el concepto de una reacción profunda de estas urgencias con la que las/los líderes de los medios deberían estar actuando.
Eeman coincidió con algunas de las conclusiones del estudio de WAN-IFRA, donde un reducido grupo discutió (entre otros, OpenAI, Perplexity, startups y empresas de capital riesgo, donde evaluaron el nivel de desarrollo de la IA y, fundamentalmente, identificar nuevas oportunidades de negocios y crecimientos tecnológicos.
A modo de conclusión, Eeman está convencido que estamos frente a un nuevo ciclo de crecimiento tecnológico el que para concretarse requiere de moldear un nuevo modelo de negocio que encuentre en la logística sencillez y economía. De todos modos, fue muy directo: hay editores que se están preparando para un futuro de corto plazo, donde el eje estará en una reducción del tráfico social, así como mayores desafíos para fortalecer una búsqueda convencional tradicional en retroceso.
Es importante anotar que no todas son pálidas en estas búsquedas. Hay algunas positivas. Por ejemplo, hay inversión que está enfocada en las nuevas interfaces de IA. En algún caso, se hará integrando la IA directamente, o ubicando su contenido dentro de los ecosistemas de IA emergentes. Lo destacado, es que hay varias líneas de trabajo en este camino.
Aún así, hay varias sendas a seguir para resolver esos asuntos aunque se ponga manos a las obras, siempre habrá retrasos o problemas.
La irresolución de problemas que llevan varios años pendientes, exigen de un nuevo impulso. El ecosistema de la IA sigue siendo frágil: durante la caída del mercado, los participantes fueron testigos de cómo la volatilidad de la IA afecta a la economía en general. Las siete principales empresas tecnológicas que invierten en IA representan ahora el 30% de la economía estadounidense. Las empresas de capital de riesgo y los inversores respondieron sobre su preocupación por una posible burbuja de IA.
No fracasan…
“Los proyectos de IA no fracasan por culpa de la tecnología. Fracasan porque nadie es dueño de ellos”, dijo Daudens, señalando la necesidad de una rendición de cuentas interna. Advirtió que muchas organizaciones todavía tratan a la IA como un proyecto paralelo secreto. “Se está llevando a cabo mucha experimentación individual, pero la gente tiene miedo de hablar de ello. Eso significa que las redacciones no están construyendo inteligencia colectiva en torno a la IA”, dijo Daudens.
Alentó a los líderes a fomentar conversaciones abiertas y herramientas compartidas. “El Financial Times está creando bibliotecas de avisos que todo el mundo puede utilizar. Ese es el tipo de infraestructura que ayuda a que la IA se convierta en un recurso de equipo, no en un truco personal”.
Las interfaces de IA se vuelven más sofisticadas, la reacción más dinámica. Debido a que estos agentes operan a través de los navegadores de los usuarios, eluden por completo los sistemas de detección de bots. “No es un bot, es el usuario. O más bien, una máquina que actúa en nombre del usuario”, dijo Eeman.
“No se trata solo de eficiencia”, dijo. “Se trata de escalar tu presencia de forma personalizada. No soy un desarrollador”, dijo. “Construí esto usando un LLM y un lenguaje sencillo. Eso demuestra lo que es posible ahora”.
Estos desarrollos señalan una posible redefinición del contenido en sí mismo. “Estamos pasando de las noticias como una historia a las noticias como datos”, dijo Roy.
Demostró cómo el modo de investigación de ChatGPT podía generar tablas estructuradas, como una base de datos de asociaciones entre la sala de redacción y la IA, procedentes en su totalidad de contenido público.
“Si ChatGPT se convierte en una capa de descubrimiento dominante, se beneficiarán quienes la alimentan con contenido estructurado y legible por máquina. Otros pueden quedar fuera por completo”, advirtió.
Al mismo tiempo, las licencias, la confianza y la verificación siguen siendo preocupaciones apremiantes.
Un estudio reciente de la BBC citado por Daudens encontró que más del 50 por ciento del contenido de noticias generado por IA tenía problemas fácticos o éticos. “La verificación es fundamental”, dijo. “Los mejores proyectos de IA comienzan con los mejores conjuntos de datos: información confiable y de alta calidad”.
Los debates jurídicos también se están intensificando. Roy señaló el caso de Reuters contra Ross Intelligence como un posible precedente. “Dependiendo de cómo fallen los tribunales, los editores pueden obtener más control sobre cómo se usa su contenido en el entrenamiento de la IA”, dijo.
Sin embargo, Daudens argumentó que la solución no estará únicamente en el litigio. Si los editores quieren influir en el ecosistema de la IA, tienen que comprometerse con él, a través de la experimentación, las asociaciones y la colaboración de código abierto. La verdadera competencia no son otras redacciones. Son las empresas tecnológicas”, dijo.